En América Latina y el Caribe se estima que cerca de 70 por ciento de los residuos generados en hospitales y centros médicos “no se gestionan adecuadamente, lo que representa un riesgo para la salud pública y el medio ambiente”, alerta la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Agrega que al menos 13 países trabajan en la actualización de sus estrategias y capacidades técnicas para manejar y eliminar de forma segura residuos como jeringas, productos biológicos y de laboratorio usados, así como componentes electrónicos.
Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que al menos 15 por ciento de todos los desechos de actividades de atención a la salud se consideran material peligroso, que puede ser infeccioso, tóxico, carcinógeno, inflamable, corrosivo, reactivo, explosivo o radiactivo.
La combustión al aire libre y la incineración a bajas temperaturas de los desechos de la atención de salud pueden, en algunas circunstancias, dar lugar a la emisión de dioxinas, furanos y materia particulada, afirma el organismo de Naciones Unidas.
Producidos principalmente por hospitales y otros establecimientos de salud como centros de investigación, donde se practican autopsias o se prestan servicios mortuorios y laboratorios de investigación y pruebas con animales, entre otros, su generación difiere entre regiones, advierte la OMS.
Las naciones de ingreso alto, agrega, generan en promedio hasta 0.5 kilogramos de desechos peligrosos por cama hospitalaria y día, mientras en las de ingreso bajo ese promedio ronda los 0.2 kilogramos. Sin embargo, “en los establecimientos de salud de estos últimos países, los desechos peligrosos a menudo no se separan del resto de residuos, de modo que en la práctica su cantidad es mucho mayor”.
Advierte que los desechos de la atención de salud contienen microorganismos que pueden ser dañinos e infectar a los pacientes de los hospitales, los trabajadores de la salud y la población, además del peligro de estar expuertos a patógenos farmacorresistentes que se propagan al medio desde los establecimientos de salud.
Por ello, llamó a emprender medidas urgentes para garantizar que se desechen de forma adecuada los residuos generados por la atención a la salud, pues recordó que en 2021 solamente 61 por ciento de los hospitales disponían de servicios básicos para estos desechos.
Laura Poy Solano
Fuente: La Jornada
