Ante la posibilidad de que avancen proyectos internacionales de minería para explotar los llamados nódulos polimetálicos –compuestos minerales existentes en grandes profundidades submarinas, algunas de ellas en aguas mexicanas– sería pertinente que las autoridades del país cuenten con alguna normativa que proteja dichos compuestos y evite su extracción, como propone la bancada de Morena en la Cámara de Diputados.
Así lo afirmó la bióloga marina Frida Lara, quien advirtió que México no saldría beneficiado por la eventual explotación de esos materiales, pues no tiene la tecnología ni los recursos para ello y, en cambio, podría resultar afectado, pues su extracción perjudicaría el entorno de los cardúmenes de atún y otras especies de gran importancia pesquera.
Morena presentó iniciativa
Como se publicó en este diario, la diputada morenista Magdalena Rosales Cruz presentó una iniciativa para añadir a nivel constitucional la obligación del Estado mexicano de proteger los nódulos polimetálicos –ricos en metales como manganeso, hierro, cobalto, níquel y cobre, entre otros–, para garantizar la “soberanía energética” del país y evitar un posible “acaparamiento” de Estados Unidos.
En entrevista con La Jornada, Lara –doctora en ciencias marinas y experta en conectividad de especies migratorias– recordó que hasta hace seis o siete años, el gobierno de México tenía una posición favorable a la extracción de dichos compuestos metálicos, pero debido a la presión de diversas organizaciones, se vio obligado a firmar una moratoria a la minería submarina permanente.
El objetivo de la misma, explicó la integrante de la red de científicos marinos MigraMar, no es necesariamente prohibir dicha práctica industrial en aguas internacionales, “pero al menos sí poner una pausa hasta que exista suficiente información científica que compruebe que esta actividad no va a causar impactos ecológicos y económicos”.
En ese sentido, manifestó su concordancia con la iniciativa de la diputada morenista sobre el tema. “Cualquier legislación que México pueda llevar a cabo para parar o ponerle pausa a esta actividad, yo la apoyaría cien por ciento. Sí valdría la pena cualquier iniciativa que al menos ponga el tema en la agenda, porque el no tener postura, nos deja abiertos a apoyar a los países a favor” de la extracción de los nódulos polimetálicos.
Lara recalcó: “si estas actividades se empiezan a llevar a cabo, nos va a afectar directamente, porque afectaría a los ensamblajes de peces pelágicos, como el atún, y perjudicaría recursos pesqueros importantes para México. El país debería estar abiertamente opuesto y generando suficientes medidas de presión para que este tipo de actividades no se lleven a cabo”.
Fernando Camacho Servín
Fuente: La Jornada
