Buscan fortalecer atención contra el cáncer de mama

En México, el cáncer de mama continúa siendo la primera causa de muerte en mujeres por neoplasias malignas, pues se reportan cerca de 40 casos por cada 100 mil habitantes, además de que 17.5 por ciento se presentan en pacientes menores de 40 años.

Por ello, el Consejo de Salubridad General presentó el Protocolo Nacional de Atención Médica (Pronam) de Cáncer de Mama, con el que se busca fortalecer el primer nivel de atención, homologar criterios clínicos en todas las instituciones del país y reducir los tiempos de diagnóstico y tratamiento para mejorar la supervivencia de las pacientes.

En el documento se establece que entre la detección de los primeros signos y el inicio del tratamiento no deben transcurrir más de cuatro meses. Asimismo, subraya que no se debe retrasar la referencia de un caso con tratamiento antibiótico, Antinflamatorios No Esteroideos (Aines) o tratamientos empíricos.

Además, se debe evitar manipular quirúrgicamente las lesiones sospechosas, sin diagnóstico histopatológico, y enfatiza que no se debe esperar a la evolución de un caso para que la paciente sea referida a un centro de especialidad.

El protocolo destaca que los “abscesos de grasa” no existen. “Todo cambio reciente amerita evaluación clínica y de imagen mamaria, y acceso a una atención de equipos de salud y centros oncológicos”, y recuerda que la “manipulación puede alterar el pronóstico”.

Detalla que el diagnóstico oportuno incluye imagen mamaria, biopsia y resultados con inmunohistoquímica (técnica para detectar antígenos específicos en muestras de tejido) en menos de 60 días, tras detectar los primeros síntomas. El tratamiento integral incluye terapia multimodal sin abandono.

Agrega que la detección temprana incluye tres tipos de intervención: autoexploración, revisión clínica mamaria por profesionales de la salud y estudios de imagen. Garantizar el diagnóstico oportuno también debe incluir la referencia de la paciente a una unidad especializada, sin importar la edad, cuando presente una anormalidad mamaria en la exploración clínica, incluso sin resultado de mastografía.

Además, se les debe realizar estudios de imagen y envío de su caso a valoración o toma de biopsia. Como parte de un tratamiento integral, la paciente deberá acceder a terapia oncológica en los 30 días hábiles posteriores al diagnóstico, es decir, un plazo máximo de tres meses desde la primera detección de síntomas.

Laura Poy Solano

Fuente: La Jornada