Washington y Nueva York. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementa medidas para subvertir las elecciones intermedias de noviembre, al cambiar reglas y generar dudas sobre la integridad del sistema electoral con el fin de preparar el terreno para disputar o hasta anular los resultados si no son –como por ahora se pronostica– favorables para su partido, advierten expertos, incluido un ex alto funcionario del primer gobierno del republicano.
Como parte de este esfuerzo, el presidente ha programado un mensaje a la nación en vivo este jueves en donde reiterará sus acusaciones, sin sustento, de que le robaron la elección presidencial de 2020 al darle el triunfo a Joe Biden, para poner en duda la legitimidad de varios senadores demócratas que actualmente están en el Congreso.
El mandatario insiste en que el Congreso debe aprobar un proyecto de ley que suprimirá el número de gente que pueda votar en las próximas elecciones intermedias –en las que están en juego toda la cámara baja y un tercio del Senado– al imponer nuevos requisitos de documentación para comprobar ciudadanía y prohibir el sufragio por correo que ahora se usan en ocho estados, y de manera parcial en otros 15. Millones de ciudadanos carecen de la documentación necesaria para cumplir con ese requisito.
Denuncian injerencia presidencial
La semana pasada, Trump despidió al liderazgo de la Comisión Federal de Asistencia Electoral, entidad oficial independiente encargada de asistir a gobiernos estatales –quienes administran las elecciones federales en ese país– para salvaguardar boletas y urnas, certificar máquinas de voto y asegurar la seguridad del proceso electoral.
“Esta es la señal más clara hasta la fecha de que el presidente tiene la intención de inmiscuirse en las (elecciones) intermedias y de que podría tener planes para eludir al Congreso con el objetivo de realizar una amplia intriga para suprimir el voto”, escribió Miles Taylor, quien fue jefe de equipo del Departamento de Seguridad Interna durante el primer gobierno de Trump. Advirtió que el mandatario podría usar la comisión para imponer nuevos requisitos para aquellos que desean empadronarse, prohibir ciertas máquinas empleadas en las casillas, entre otras maniobras, para suprimir el número de personas que podrían participar en los próximos comicios.
Después de su derrota en las elecciones de 2020, los simpatizantes de Trump argumentaron que las máquinas usadas para registrar sus votos en varios estados estaban programadas para evitar su triunfo. Uno de los fabricantes de los artefactos, Dominion Voting Systems, ganó varios años después una demanda civil por 787 millones de dólares que obligó a Fox News a reconocer que había mentido sobre las registradoras de votos.
Tanto en el caso de las máquinas como en decenas de demandas presentadas por Trump y aliados, acusando de fraude cometido de varias maneras, incluido permitir el voto de migrantes indocumentados, ninguna prosperó por falta de evidencia.
De hecho, el fraude electoral en este país es microscópico, la tasa de incidentes está entre 0.0003 por ciento y 0.002, según el Brennan Center y Brookings Institution, entre otros.
Pero eso no ha frenado al jefe de la Casa Blanca y su círculo cercano para alegar que la única explicación de los fracasos electorales es que el sistema es inconfiable y repleto de fallas. El mandatario comentó el martes que su mensaje a la nación de este jueves se enfocará en la se-guridad de los comicios y, otra vez, las máquinas en las casillas, entre otros temas.
“Sin elecciones libres e imparciales, uno no tiene país”, afirmó. Con encuestas que indican que los republicanos podrían perder sus mayorías –y por lo tanto control– en la Cámara baja y posiblemente en el Senado, Trump ha seguido sembrando dudas sobre la integridad de las elecciones en su país.
Aspira a cancelar las intermedias
En una entrevista con Reuters en enero de este año, el republicano aseguró que su presidencia procedía tan bien que tal vez se deberían de cancelar las intermedias. Su secretaria de prensa insistió después en que estaba bromeando, pero su jefe repitió esta idea un mes después durante un evento del Partido Republicano.
Se espera que Trump emitirá nuevos “documentos de inteligencia” que generan dudas sobre las elecciones en Georgia, en las cuales no sólo perdió, sino que llevaron a dos demócratas al Senado de ese estado, reportó el Atlanta Journal Constitution el miércoles.
“Trump va a decirles que las curules de Georgia en el Senado fueron robadas y usará esto para intentar cancelar las intermedias”, afirmó Matt Royer, asesor político demócrata. Aunque reconoce que el presidente no tiene el poder para cancelar las elecciones, indicó que su principal objetivo es sembrar dudas sobre la integridad del proceso para potencialmente suspenderlas o cancelarlas.
El Departamento de Justicia exigió que los 50 estados entreguen sus listas de empadronados para que sean evaluadas por el gobierno federal. Hasta la fecha, han demandando judicialmente a 28 estados que rehúsan entregar sus padrones, incluyendo 22 gobernados por demócratas y seis por republicanos. Los gobiernos estatales argumentan que la constitución otorga explícitamente a los estados la responsabilidad de administrar elecciones.
La nueva ofensiva de Trump para manipular el sistema electoral ha alarmado a defensores de derechos civiles a tal punto que Martin Luther King III, hijo del famoso líder por los derechos humanos, y el dirigente social afroestadunidense Al Sharpton han anunciado una marcha nacional sobre Washington en agosto –marcando el aniversario de la protesta y famoso discurso de King: Tengo un sueño, en esa ciudad en 1963– con el fin de protestar por los esfuerzos para subvertir la elección federal en noviembre.
La marcha se enfocará también en esfuerzos republicanos para redibujar distritos electorales de tal manera que anularán la representación de afroestadunidenses y otras minorías y llevaron a la derrota de un número de legisladores del primer sector en el sur de este país.
Los estados bajo gobierno republicanos más conservadores ya están manipulando el proceso electoral. Hasta la fecha, nueve entidades ya han implementado 12 leyes para limitar el sufragio, nueve de las cuales estarán vigentes en noviembre para las intermedias.
Los cambios más notables incluyen nuevos requisitos que obligan a votantes en algunos estados a presentar pasaportes o actas de nacimiento para empadronarse, reporta el Brennan Center for Justice. Aunque a primera vista tal requisito parece lógico, millones de estadunidenses –sobre todo pobres y de minorías– no cuentan con ese tipo de documentación. Más aún, hay una larga historia de este tipo de intentos de fuerzas políticas derechistas para limitar el voto de sectores marginados.
Trump anunciará medidas en nombre de la democracia, pero sus críticos advierten que son justo lo opuesto.
Jim Cason y David Brooks, corresponsales
Fuente: La Jornada
