Campeche, Camp. Arqueólogos mexicanos y eslovenos dirigidos por Ivan Šprajc, localizaron en el interior de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, Campeche, una ciudad maya de más de mil años de antigüedad, se trata de un sitio monumental que tuvo su apogeo en el periodo Clásico Tardío-Terminal, al que denominaron Minanbé, que en maya significa “no hay camino”.
Información oficial difundida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señala que en el sector norte de la reserva se hizo la prospección superficial de un sitio en el poniente de Chactún, un centro rector reportado hace 13 años y para el cual contaban con datos de escaneo láser aerotransportado (LiDAR).
“Los arqueólogos y trabajadores de la comunidad de Constitución que participaron en la exploración abrieron brecha a filo de machete a lo largo de 5 kilómetros para avanzar en cuatrimotos y luego caminar una distancia similar bajo el sol”, señala el comunicado del INAH.
Los arqueólogos Atasta Flores Esquivel, Israel Chato López, Quintín Hernández Gómez y Vitan Vujanović hicieron el reconocimiento del lugar, pasando de las imágenes LiDAR, que mostraban un asentamiento de 15 hectáreas bajo la capa forestal, a la verificación a ras de suelo de un núcleo urbano, con plazas rodeadas de edificios palaciegos y religiosos, terrazas y humedales con canalizaciones hidráulicas.
El INAH reporta que una de las estructuras más altas, un templo piramidal que supera 13 metros de altura, tiene características del estilo Río Bec, como la mampostería fina o paneles lisos en la fachada, una escalinata empinada y molduras en la parte superior. Se trata “de la primera vez que he registrado un templo más o menos bien conservado, y una estela todavía con glifos”, detalla Vujanović.
También destaca la Estela 1, la cual tiene grabada una escena de decapitación, el primer monolito del que pudo percatarse el equipo, además de 14 monumentos, algunos de éstos con elementos iconográficos y textos jeroglíficos.
Con este hallazgo, Ivan Šprajc, adscrito al Centro de Investigación de la Academia Eslovena de las Artes y las Ciencias, culmina tres décadas de su proyecto dedicado al reconocimiento de las Tierras Bajas Mayas Centrales, un paisaje arqueológico fosilizado que fue el hábitat de entre 9 y 11 millones de personas durante el periodo Clásico Tardío (600 y 900).
Quintín Hernández, otro de los arqueólogos que colabora con Špraj, rememora que cuando exploraron la parte norte el sitio, hallaron una serie de monumentos en hilera, de los cuales se liberaron los del extremo sur de la calzada, la cual conecta los sectores central y noreste, para hacer su levantamiento fotogramétrico.
El especialista subraya que en la parte superior de la Estela 1, donde aparece un personaje empuñando un cuchillo o hacha para decapitar a un individuo, se observa un signo calendárico con el registro de la fecha 5 ajaw (año 849). “Esto es clave porque podemos pensar que todo el conjunto de monumentos o algunos de éstos fueron erigidos para ese momento del Clásico Terminal, cercano al abandono de los sitios de la región en el siglo X”.
En Minanbé también se hallaron altares redondos y uno rectangular. Según se desprende de su disposición, varios fueron intencionalmente alterados.
Lorenzo Chim, corresponsal
Fuente: La Jornada
