Alrededor de 50 mil mexicanos que viven con enfermedad renal crónica están en terapias de diálisis peritoneal en las instituciones de seguridad social, y en los próximos años la cifra se podría duplicar por la incorporación de pacientes a la cobertura de los servicios médicos de IMSS-Bienestar. El organismo empezó a brindar este servicio en octubre de 2025 a 3 mil 600 personas, afirmó Larry Velasco, gerente de Vantive, empresa fabricante de las máquinas, bolsas de diálisis y el resto de insumos para los tratamientos.
Con la creación del Servicio Universal de Salud y el compromiso del gobierno federal de brindar asistencia y medicamentos gratuitos a la población del país, se garantiza el derecho a la salud para las personas que carecen de acceso a la seguridad social, lo que incluye la atención de la enfermedad renal crónica, de muy alto costo y que en el pasado quedó fuera de la cobertura médica del Seguro Popular.
Conforme se realicen los diagnósticos clínicos, aumentará la demanda de las terapias de diálisis peritoneal y hemodiálisis en IMSS-Bienestar. Respecto de las primeras, Velasco informó que la empresa a su cargo entrega 36 mil tratamientos cada mes en los domicilios de los enfermos, dondequiera que se encuentren.
Vantive se creó el año pasado para adquirir la unidad de negocios del área renal de la transnacional Baxter. La infraestructura de producción y distribución, con más de 20 mil empleados a nivel global pasaron a la nueva compañía. Cuenta con 20 fábricas, de las cuales tres están en México, además de un macrocentro de distribución en Tultitlán, estado de México.
En entrevista durante una visita al complejo de distribución de Vantive, Larry Velasco resaltó que el país es el tercer mercado más grande de la empresa a nivel mundial, sólo después de Estados Unidos y China.
Se trata, dijo, de un desafío mayúsculo y creciente para el sistema nacional de salud, por lo que se debe impulsar la prevención de males asociados a la falla renal, principalmente diabetes e hipertensión arterial. Esto es fundamental porque de seguir en aumento la insuficiencia crónicas de este tipo, no habrá recurso económico que alcance para atender a los pacientes.
Advirtió que la edad de presentación del problema ha bajado. “Sabíamos que los afectados tenían más de 60 años de edad, pero ahora, 40 por ciento de los pacientes tienen 45 años”.
Además, con el aumento en la cobertura de las diálisis peritoneales automatizadas se ha identificado que hay personas de 20 años de edad con insuficiencia renal causada por patologías congénitas, como tener un riñón más pequeño. Al sufrir un mayor desgaste, en algún momento falla y se requiere la diálisis.
El ejecutivo explicó que en las terapias ha habido innovaciones como el sistema de monitoreo remoto de los enfermos, mediante mecanismos de localización GPS que están en los dispositivos. Se conectan a las unidades de salud y los médicos pueden revisar las condiciones de salud de los pacientes.
Cuando llegan a la consulta, se facilita el proceso de atención porque el especialista conoce de antemano el estado de cada persona.
Explicó que esto es posible porque desde hace una década aproximadamente, las instituciones de salud cambiaron el modelo de asitencia para que los enfermos pudieran tener los equipos de diálisis peritoneal automatizada en sus casas y ellos mismos, con ayuda de un familiar o cuidador entrenado en el hospital, puedan realizar el procedimiento.
Ángeles Cruz Martínez
Fuente: La Jornada
