El Fuerte: Gildardo Leyva “manotea” recursos federales

Álvaro Aragón Ayala.

Ahora, las denuncias sobre corrupción contra el gobierno municipal de El Fuerte no provienen de la oposición externa, ni del PRI ni del PAN, sino desde el interior del propio Cabildo. El regidor del PVEM, Vicente Pico Orduño, acusó públicamente al alcalde Gildardo Leyva Ortega de “manotear” recursos federales, particularmente los provenientes del Ramo 33, destinados a infraestructura social básica.


En una serie de conferencias de prensa, Vicente Pico ha documentado un patrón persistente de irregularidades municipales. En investigaciones personales, acompañado de su equipo político y de técnicos, el regidor localizó y sumó a un expediente obras reportadas como terminadas y pagadas que no existen físicamente, infraestructura inflada con sobreprecios escandalosos y el uso irregular de fondos federales etiquetados.


Se trata de recursos públicos de origen federal. De confirmarse estas denuncias, el caso dejaría de ser un asunto local para convertirse en un escándalo de alcance estatal y nacional, con posibles implicaciones penales. Por esta razón, precisó que interpondrá demandas en las instancias locales y federales.


Pese a la gravedad de los señalamientos, las ruedas de prensa del regidor apenas congregan a una quincena de reporteros, sin embargo, sólo tres o cuatro publican. El resto pregunta y pregunta, pero guarda silencio. Las acusaciones, aun siendo documentadas, quedan confinadas a transmisiones marginales en redes sociales y a tres páginas de Facebook.


Nada trasciende. Nada llega a Culiacán. Nada alcanza resonancia nacional. Gildardo Leyva creó un “cerco informativo” para impedir que las denuncias de la población y de sus representantes crucen las fronteras del municipio.


Este “bloqueo mediático” forma parte de una estrategia más amplia: neutralizar la crítica, aislar a los denunciantes y blindar políticamente a la administración municipal. Así, mientras las “obras fantasmas” se multiplican y los presupuestos se inflan, la información se “administra” con el mismo criterio que los recursos: discrecionalmente.


De este modo se consolida el cacicazgo moderno en El Fuerte, con los cimientos de la corrupción sin castigo, de la opacidad sin consecuencias y de un sistema de control que raya en la desvergüenza. La voz del regidor Vicente Pico, hasta ahora aislada y minimizada, revela un saqueo institucional, y el mecanismo que lo protege.