El poder y la religión aún manipulan al mundo, afirma Antonio Rubial

El asedio militar de Israel a Palestina, el ataque aéreo del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas de Nueva York y la invasión estadunidense a Irak y Afganistán “parecen revivir los mitos que llevaron a musulmanes y cristianos a predicar sus guerras santas medievales”, indica el doctor en historia Antonio Rubial en el epílogo de La espada, el oro y la cruz. Los mitos que conquistaron América (Siglo XXI). El libro será presentado hoy en el foro Arnaldo Orfila, en Coyoacán.

En el texto, Rubial retoma cinco elementos que fueron utilizados por Europa para justificar su expansionismo y dominio hacia los continentes asiático y americano: la espada, como señal de justicia divina; la corona, signo inequívoco del poder; el oro y el comercio; la cruz y el libro, como una herramienta que permite la creación de narrativas y la perpetuidad.

En entrevista con La Jornada, el autor señaló que aún en la actualidad, la realidad política, social y económica del mundo es manipulada por medio de esos símbolos. Muchos de ellos, que han sido utilizados para fundar naciones e imperios, “siguen vigentes”, a pesar del paso del tiempo, apuntó.

Hoy día “no se puede hablar propiamente de una guerra santa”; sin embargo, la invasión de Rusia a Ucrania y las batallas de Estados Unidos contra los musulmanes se sustentan en ideologías: en el primer caso, Rusia intenta recuperar un territorio que le perteneció en la edad media; “mientras que nuestro vecino del norte continúa con “la lucha inmemorial entre el cristianismo y el islam, que viene desde la época de las Cruzadas, incluso antes”.

Además, según el experto, la explotación de los recursos naturales del planeta se relaciona con otro de los mitos: el de la fortuna. En el siglo XXI ya no solamente importa el oro, sino “las reservas energéticas, los metales, las riquezas acuíferas”. Para el historiador este símbolo se relaciona también con las potencias, quienes “imponen sus economías” y establecen lineamientos de consumo.

Sin embargo, ninguno de estos símbolos tienen tanta vigencia como el de los medios de comunicación. Desde la época colonial, apuntó Rubial, “la Iglesia descubrió que la imagen es fundamental para enviar mensajes y, básicamente, éstos tienen que ver con la emotividad, ya que no llegan a la razón, sino a nuestra emotividad. Cuanto más emotivos sean, más efectivos. Muéstrales a un niño sufriendo, a una madre o una imagen que cause emotividad: Cristo crucificado, la virgen que llora, inmediatamente la gente se conmueve, y a partir de esto puedes manipularlo como quieras”.

El libro, el arte y cualquier medio de comunicación en la actualidad, según explica el historiador, dictan a la sociedad “qué pensar, sentir y creer”. En México hay un ejemplo claro: el nacionalismo posrevolucionario. Autoridades como José Vasconcelos y artistas como Diego Rivera, María Izquierdo y David Alfaro Siqueiros impulsaron una producción vastísima que, desde las instituciones, ayudaba a establecer la idea de cómo se debía ser mexicano.

En Estados Unidos –como lo informó La Jornada (https://www.jornada.com.mx/noticia/ 2026/10/16/ciencia-y-tecnologia/impo sible-prescindir-de-los-aportes-arabes- a-las-matematicas-investigador-de-la- unam)–, la Junta de Educación del Estado de Texas (SBOE, por sus siglas en inglés) aprobó en abril pasado modificar los contenidos de historia y estudios sociales que ven los niños en las escuelas. Ahora, los profesores ya no estarán obligados a enseñar las contribuciones musulmanas al álgebra y la astronomía.

Aubin Arroyo, miembro fundador del Museo Virtual de Matemáticas, señaló entonces a este diario: “Cambiar la historia para contar una nueva nos lleva al fascismo, al radicalismo. Además, cortar pedazos de la historia hace que no entendamos qué nos está pasando y nos hace más manipulables”.

Otro caso es el constante intento, bélico e informativo, de Israel por borrar todo registro de la existencia de Palestina. En febrero pasado, esta casa editorial publicó un texto en el que se informó que el Museo Británico había eliminado referencias a Palestina en muestras de Egipto (https://www.jornada.com.mx/2026/02 /16/cultura/a03n2cul). Al respecto, Marchella Ward, profesora de estudios clásicos en la Universidad Abierta del Reino Unido, aseguró que: “la rescritura de la historia siempre ha desempeñado un papel importante en la ocupación y el genocidio. En la propia Palestina esto se manifiesta en la colonización y en la destrucción de sitios arqueológicos”.

Si bien los cinco símbolos recuperados en La espada, el oro y la cruz… explican la formación de Europa, como una potencia medieval, cada uno de ellos podría también ubicarse en diversos momentos de la historia nacional y mundial.

Acompañado por los historiadores Berta Gilabert, Walter Santa María y Martín Ríos, Antonio Rubial presentará el volumen hoy, a las 19 horas, en el Foro Arnaldo Orfila, en Cerro del Agua 248, Romero de Terreros, Coyoacán.

Eder Torres

Fuente: La Jornada