El Senado aprobó dos reformas en 16 horas de periodo extraordinario

El periodo extraordinario en el Senado duró poco más de 16 horas, lapso en el que con gran rapidez y los votos de la 4T, esa cámara aprobó dos reformas constitucionales, la judicial y la que considera la injerencia extranjera como causal de nulidad de elecciones. Ambas están ya en los congresos de los estados, a fin de concluir el proceso del Constituyente, y la iniciativa presidencial para detectar narcandidaturas quedó lista para promulgarse.

Cerca de las cuatro de la madrugada de ayer, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, clausuró los trabajos de ese breve periodo extraordinario, de menos de un día, toda vez que los legisladores prefirieron trabajar toda la noche del jueves a fin de que las reformas a la Carta Magna se remitieran de inmediato a los congresos estatales, sobre todo para dar mayor tiempo a éstos para avalar la reforma judicial, que pospone a 2028 la elección de juzgadores, fija nuevas reglas y posibilita que cuatro magistrados del Tribunal Electoral puedan contender en ese proceso.

La prisa es porque el plazo para que entre en vigor y pueda aplicarse en las elecciones de 2027 es el próximo 3 de junio.

En cuanto a la reforma al artículo 41, propuesta por Ricardo Monreal, diputado de Morena, que permitirá anular elecciones en las que se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera, tendrá efectos hasta 2030, debido a que en San Lázaro no hubo acuerdos en torno a la legislación secundaria y el propio autor la tuvo que retirar.

Pese a ello, durante el debate que se dio en la madrugada de ayer, la oposición insistió en que puede utilizarse de manera discrecional. La priísta Carolina Viggiano consideró que “no es inofensiva”, ya que “el pretexto de la supuesta intervención de gobiernos extranjeros” servirá a Morena, dijo, “para sembrar la duda y no reconocer derrotas electorales”.

En contraparte, el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Óscar Cantón Zetina, y otros morenistas advirtieron que se trata de garantizar que gobiernos extranjeros no intenten influir en los procesos electorales .

La última minuta que se aprobó fue la que modifica la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales (Legipe), propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum, para eliminar el riesgo de que las candidaturas tengan vinculación con el crimen organizado.

Fue avalada a toda prisa, con dispensa de trámites. Las comisiones de Gobernación y de Estudios Legislativos, que presiden Lilia Margarita Valdez y Manuel Huerta Ladrón de Guevara, habían citado a una reunión para ayer viernes a las ocho de la mañana, a fin de dictaminar la reforma, pero cerca de las tres de la madrugada, la presidenta de mesa directiva, Castillo Juárez, dio entrada a un oficio en que ambos pidieron retirar el turno y discutirla directamente en el pleno, lo que lograron Morena y aliados, con su mayoría calificada.

Senadores panistas y priístas se lanzaron contra la reforma que crea la Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas, que quedará a cargo del Instituto Nacional Electoral y tendrá como objetivo detectar “riesgos” de nexos con el narcotráfico en los aspirantes a puestos de elección popular.

Para poder votar con rapidez las tres minutas, los guindas evadieron entrar a la confrontación verbal con PAN y PRI, pese a las provocaciones de los azules, que toda la jornada nocturna insistieron en que los morenistas se pusieran una playera guinda con el logo impreso “Yo apoyo a Rocha”.

Incluso, el senador Luis Armando Melgar, del PVEM, que ha dejado clara su lejanía con Morena, llevó una de las playeras guindas a Gerardo Fernández Noroña, quien se la lanzó encima y el funcionario de Tv Azteca comenzó a pelar con él, hasta que Castillo Juárez lo llamó al orden.

Antes de cerrar los trabajos, se dio entrada al oficio del senador Enrique Inzunza, con el que notificó que a partir de ayer se reintegraba a sus tareas legislativas. Su licencia al cargo fue de menos de un día.

Andrea Becerril

Fuente: La Jornada