Washington y Nueva York. La Guardia Costera de Estados Unidos confirmó ayer que a principios de septiembre interceptó, abordó y tomó el control de una embarcación en aguas internacionales, la cual, alega, transportaba petróleo a Cuba y después la escoltó a Puerto Progreso, México, donde una inspección de la Secretaría de Marina (Semar) confirmó que el barco estaba cargado de “cantidades grandes” de combustible.
“Guardacostas intercepta el Buque Motorizado Grace, continúa operaciones de interdicción de envíos ilícitos de combustible a Cuba”, titula un boletín de prensa emitido ayer por la rama militar. “A principios de septiembre, un equipo táctico de guardacostas abordó el Grace en el mar Caribe. Grace estaba transitando hacia Cuba, cargando combustible, y parecía emplear tácticas comunes entre la flota oscura”, agregó.
“Altamar no es santuario para la ilegalidad”, afirmó el almirante Kevin Lunday, comandante de la Guardia Costera. “Actores de la flota oscura que emplean tácticas engañosas para realizar actividades ilícitas no evadirán la justicia. La Guardia Costera está empleando toda capacidad para interceptar estos barcos y hacer cumplir el derecho internacional”.
Hasta el cierre de esta edición, los voceros de la Guardia Costera no habían respondido a preguntas específicas de La Jornada sobre qué autoridad legal estaba empleando el gobierno estadunidense bajo las leyes nacional o mundiales para interceptar un barco en aguas internacionales.
El boletín de prensa agrega que “después de abordarlo, el guardacostas escoltó al Grace a Progreso, México, donde un equipo de inspección de la Marina mexicana confirmó la presencia de grandes cantidades de combustible en los tanques de lastre de la embarcación”.
Informa que “el barco también estaba transportando varios contenedores de lo que se cree que era combustible ilícito”.
El sitio cibernético de monitoreo de embarcaciones VesselFinder, consultado por La Jornada, identifica al Grace como un buque contenedor de 100 metros de largo que viaja bajo la bandera de las Islas Comores, país de la costa oriente de África. Otra búsqueda en el sitio MagicPort confirmó que el navío está actualmente en Puerto Progreso y sugiere que el dueño es Arkon Capital Ltd, registrado en Riga, Letonia.
Segundo carguero detenido este año
Al parecer, este tipo de captura no fue la primera. El boletín de prensa de los guardacostas agregó que “la interdicción de Grace se realizó después de que la Guardia Costera abordó y detuvo al buque Jaira Provider, otra embarcación que se determinó transportaba combustible ilícito a Cuba a inicios de este verano”. No se explica qué es ilícito en el caso de este hidrocarburo.
Aunque el título y primera frase del boletín de prensa afirman que esta acción fue hacer cumplir el bloqueo estadunidense contra Cuba, más adelante parece ofrecer una justificación diferente. “El almacenamiento inseguro de combustible en los tanques de lastre representa un peligro inherente al ambiente marino. Las acciones de Estados Unidos y México evitaron un traslado no regulado de combustible en el mar Caribe, donde prácticas engañosas de transporte, condiciones inseguras de embarcaciones y cargas ocultas pueden incrementar el riesgo de derrames petroleros y otros incidentes de contaminación que amenazan a las comunidades costeras, la pesca y ecosistemas marinos sensibles”.
El boletín de prensa concluyó afirmando que “la Guardia Costera de Estados Unidos continuó conduciendo operaciones para enfrentar actividad marítima ilícita de embarcaciones de la flota oscura sin Estado que fallan en adherirse a normas internacionales. Estos esfuerzos son conducidos de manera consistente con la ley internacional reflejada en la Convención de la Ley de la Mar y en cooperación con autoridades de estados de bandera y puertos”.
A fin de cuentas, no dejó duda de que la meta de esta operación era hacer cumplir el bloqueo de Cuba. “La Guardia Costera concluyó la interdicción exitosa de … Grace, siguiendo un esfuerzo internacional coordinado… confirmando el tráfico ilícito de combustible a Cuba”.
Que la difusión del boletín tardara casi un mes después de la captura, sugiere el profesor Michael Bustamante, especialista en estudios cubanoestadunidenses de la Universidad de Miami, podría tener más que ver con las elecciones intermedias en Estados Unidos que con otras cosas. Que el guardacostas “anuncie esta noticia un mes después y un mes antes de las intermedias, les dejo que sean jueces de esos plazos”, escribió en sus redes sociales.
La Jornada solicitó anoche a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) información sobre la participación de autoridades mexicanas en la operación, pero al cierre de esta edición no hubo respuesta.
Jim Cason y David Brooks, corresponsales
Fuente. La Jornada
