La próstata es una glándula que nunca deja de crecer. Eso es lo normal, pero se convierte en un problema cuando se obstruye la vía urinaria y provoca síntomas como urgencia para orinar, hay un flujo débil o intermitente, que los hombres se levanten dos o más veces en la noche y se quedan con la sensación de no vaciar completamente la vejiga. Éstos y otros malestares que suelen normalizarse y se asocian con la edad, los viven con diferentes niveles de severidad, 40 por ciento de los varones mayores de 50 años y 80 por ciento de quienes tienen más de 70, afirmaron especialistas.
La falta de atención a las manifestaciones de la hiperplasia prostática provoca diversas complicaciones: depresión, disminución del rendimiento laboral por no dormir bien, disfunción eréctil, y en los casos más graves insuficiencia renal y cálculos en la vejiga por el sobreesfuerzo que se realiza para orinar, explicó Adrián Gutiérrez González, urólogo en el Hospital de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Otra manifestación de la enfermedad es la retención urinaria, cuando en la vejiga se quedan 100 mililitros o más de orina y, en los casos extremos, el paciente no puede orinar.
Puntualizó que el aumento en el tamaño de la próstata no es determinante de nada, salvo que se presenten los síntomas descritos. Tampoco es indicador de cáncer en el órgano, pero la sospecha de su presencia ocurre durante la revisión del especialista porque con el tacto rectal es posible sentir nódulos. El diagnóstico del tumor maligno se realiza con una biopsia.
En conferencia para presentar el sitio de Internet hablemosdelaprostata.com, iniciativa del laboratorio Schwabe, donde está disponible información y evidencia científica sobre la hiperplasia prostática, Gustavo Hernández, director médico en la empresa, destacó la importancia de tener un diagnóstico oportuno, el cual inicia con ocho preguntas básicas, las cuales se contestan en menos de cinco minutos y tienen que ver con los síntomas mencionados.
También comentó sobre las alternativas de tratamientos con productos elaborados a partir de extractos de plantas (fitomedicamentos), útiles para cuadros leves a moderados de hiperplasia prostática. Para cuadros más avanzados, existen otras opciones en la medicina alópata que son efectivas, pero tienen efectos secundarios. De ahí la importancia de la detección temprana y de que los pacientes prioricen su estado de salud, agregó Gutiérrez González.
Y es que, para mantener una buena calidad de vida, los medicamentos se deben tomar de por vida. Indicó que a partir de los 38 años de edad, los varones deben acudir al médico para evaluar la salud de su próstata.
Luis Daniel Alviso de la Serna, neuropsiquiatra y profesor en la Universidad Anáhuac, explicó que por la hiperplasia prostática y los síntomas que alteran su calidad de vida, los afectados tienen dos veces más riesgo de desarrollar depresión y ansiedad.
Ángeles Cruz Martínez
Fuente: La Jornada
