FAO alerta de aumento del costo alimentario global por bloqueo en estrecho de Ormuz

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) advirtió que si no hay movimiento de las embarcaciones en el estrecho de Ormuz, en un plazo de entre 60 y 360 días, se podría dar una contracción de los rendimientos de las cosechas para la segunda mitad del año y para el 2027. Los impactos se relacionan, entre otros, con el precio de energía, lo que llevaría a que aumente la inflación alimentaria en el mundo.

“El 35 por ciento de las exportaciones de petróleo del mundo salen por esa zona, también el 20 por ciento del gas natural que se utiliza para producir nitrógeno, y entre el 20 al 30 por ciento de las exportaciones de fertilizantes, dependiendo del producto específico”, apuntó Máximo Torero Cullen, economista jefe de la FAO.

Al no haber un flujo de estos insumos, aumentan sus precios globales. “Eso va a llevar a impactar a nuestros productores, no sólo en la parte logística, por la energía, el diésel o la gasolina que usan para la movilización de sus productos a lo largo de la cadena de valor, sino también los lleva a tomar decisiones de qué es lo que van a hacer, porque los precios de los commodities hoy en día estaban bajando, mientras que los de los insumos están subiendo”.

Actualmente, dijo, los países más afectados son en Asia del sur: Bangladesh, India, Pakistán y Sri Lanka, porque ya empezaron su calendario de plantar, en África Oriental, Sudán, Kenia y Somalia, y en Oriente Medio, Turquía y Jordania. Hay algunas implicaciones para Brasil y para Tailandia.

“Pero si duramos abril y mayo (en la misma situación), vamos a afectar a todos los países productores, sobre todo a los grandes exportadores”, enfatizó.

Torero señaló que aun con la apertura del estrecho Ormuz y el movimiento de barcos, “nunca vamos a volver a la situación inicial”. En un un periodo de dos o tres meses el mercado debería absorber el problema, pero no será igual “porque ha habido ya un daño muy fuerte de la infraestructura”.

En un conservatorio virtual en la materia, aseveró que lo que se vive no es una crisis del Este, “que sólo impacta Asia, es una crisis que empieza en el Este, pero que se va a mover al Oeste a una velocidad bastante fuerte”.

La región, dijo, también produce el 50 por ciento de las exportaciones de azufre, que son centrales para producir ácido sulfúrico, que llevan a la producción de fosfato, lo que afecta para el fertilizante.

En cuanto a los precios de los commodities alimentarios, Torero expuso que en marzo sólo mostraron incrementos en oleaginosas y en azúcar. En los considerados específicos “no hemos encontrado mayor crecimiento porque tenemos suficientes stocks y una muy buena cosecha. Si vemos puntualmente, el maíz ha subido 3 por ciento, aceite de soja 11 por ciento, el trigo no ha cambiado y el arroz bajó de 5 a 8 por ciento”.

En cuanto a la inflación alimentaria, el especialista explicó que “entre febrero y marzo no subió más del 0.2 por ciento”. En ese periodo, explicó, no había necesidad “de entrar en pánico en términos de los precios de los alimentos, de los commodities, porque tenemos suficientes. Pero a medida que esto dura más, la situación va a ir cambiando, la incertidumbre va a crecer y los precios van a empezar a acelerarse, a pesar de que tenemos stocks”.

Mario Lubetkin, ministro de Relaciones Exteriores de Uruguay, expuso que el contexto “tiene que llevarnos a una gran sensibilidad”. No podemos ignorar, dijo, que más de 2 mil 300 millones de personas ya padecen de inseguridad alimentaria.

Jessica Xantomila y Jared Laureles

Fuente: La Jornada