IMSS-Bienestar consolida el Hospital Pediátrico de Sinaloa

Culiacán, Sin., La donación, trasplantes de órganos y cirugías para corregir malformaciones cardiacas congénitas en niños sin acceso a la seguridad social ya es una realidad en el estado. Ambas actividades han sido impulsadas por IMSS-Bienestar con la contratación de médicos especialistas y el apoyo en la obtención de las licencias sanitarias para la realización de las intervenciones quirúrgicas en el Hospital Pediátrico de Sinaloa.

Durante la etapa que inició hace poco más de dos años con la transferencia de los servicios estatales de salud a IMSS-Bienestar, también se ha fortalecido el trabajo del Instituto Sinaloense de Cancerología, único en el estado con tres equipos de radioterapia y ya tiene convenios con los institutos Mexicano del Seguro Social (IMSS) y de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Issste) para atender a sus derechohabientes.

De hecho, casi la mitad de los pacientes en radioterapia son afiliados de esos organismos, explicó José Luis Hernández Ruiz, director del instituto.

Resaltó que los aceleradores lineales tienen tecnología de última generación y uno de ellos, conocido como braquiterapia, tiene la capacidad de llegar a zonas del organismo de difícil acceso para equipos tradicionales.

Everardo Gamiz, médico radio oncólogo, explicó que en 2024 llegó al instituto el nuevo equipo de la marca comercial Elekta. Además de su mayor alcance para erradicar los tumores, emite radiaciones altas, lo cual se traduce en un menor número de sesiones y una disminución significativa de efectos secundarios. Esto, a su vez, se ha traducido en una mayor capacidad de atención, indicó.

A su vez, Hernández Ruiz señaló el desafío que representa tener este tipo de equipos porque requieren de “mucho cuidado y constantes gestiones administrativas para asegurar que se realicen las tareas de mantenimiento”.

El especialista también llamó la atención sobre el incremento en la incidencia del cáncer en el país y en Sinaloa. En la última década casi se duplicó el número de pacientes del instituto estatal, al pasar de 884 en 2016 a mil 586 en 2025. Además del envejecimiento de la población, este incremento se explica por el avance de la ciencia médica que permite diagnosticar una mayor cantidad de neoplasias, indicó.

Servicio para la mayoría de especialidades clínicas

El Hospital Pediátrico de Sinaloa es del tercer nivel de atención. Cuenta con 106 camas censables, ofrece servicios para la mayoría de especialidades clínicas y hace un mes obtuvo las licencias sanitarias para realizar por primera vez la procuración y trasplantes de órganos.

Asimismo, el equipo médico ya realiza los protocolos en dos niños que tienen enfermedad congénita renal conocida como poliquistosis, explicó Carlos Mijail Suárez Arredondo, director del nosocomio.

Reconoció el apoyo de las autoridades de IMSS-Bienestar para poner en marcha la estrategia que se diseñó en 2024. Ya tenían el personal y la infraestructura, pero no avanzó sino hasta que la conocieron el director Alejandro Svarch y el coordinador estatal Julio César Quintero.

El especialista planteó que en el primer año se realizarán seis cirugías de remplazo renal y es posible porque el hospital también logró la autorización para tener una máquina de hemodiálisis que ya está en funcionamiento.

Con esto, las familias dejan de invertir entre 2 y 3 mil pesos por cada sesión en clínicas privadas, ya que en IMSS-Bienestar el servicio es gratuito y con las terapias se garantizan las mejores condiciones de salud de los pacientes para llegar al trasplante.

En tanto, el programa de Cardiopatías Congénitas que también es de muy alto costo, se realiza en el Hospital Pediátrico. El equipo de especialistas ha realizado 120 intervenciones y el director presume que no hay lista de espera.

Cada recién nacido que se diagnostica mediante el tamiz cardíaco, que también es parte de los servicios de IMSS-Bienestar, es canalizado al nosocomio, donde de manera inmediata es sometido a una cirugía.

De acuerdo con el problema de que se trate, es posible que los médicos opten por una intervención de mínima invasión, afirmó Suárez Arredondo.

Ángeles Cruz Martínez, Enviada

Fuente: La Jornada