Infancias desarrollan problemas físicos y mentales entre más tiempo pasan en centros de acogida

Entre más tiempo pasen niños, niñas y adolescentes sin una familia y se encuentren Centros de Asistencia Social (CAS) tienden a desarrollar problemas de salud físicos y mentales, debilitamiento de vínculos socio-afectivos, aumenta la vulnerabilidad de ser víctimas de delitos, así como dificultades para tener una vida adulta independiente, advirtió la organización Aldeas Infantiles SOS México.

Por ello, lanzó la campaña “Infancias Invisibles” que busca concientizar a la sociedad y hacer frente a esta problemática para mejorar las condiciones de los CAS y se pongan en marcha procesos adecuados para que los niños reciban un servicio de calidad. 

“Buscamos mayor supervisión en estos centros de asistencia, que se establezcan protocolos de salvaguarda infantil, es decir, supervisión de estos espacios, que no se promuevan prácticas no adecuadas como disciplina o situaciones que pudieran poner en riesgo a los niños y destinar el soporte económico necesario para la atención de estos niños”, señaló Diana Rosales, directora de la organización.

Subrayó que estos centros no solamente tienen que ver con cubrir las necesidades básicas, de alimentación o tener un espacio para dormir, sino que deben velar por la calidad que tengan este tipo de servicios, desde la parte nutricional hasta la parte sicopedagógica. Y sobre todo, apuntó, fortalecer los vínculos, que “desgraciadamente terminan siendo muy fríos en estos espacios”. 

De acuerdo con el último censo del  Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), 21 mil 972 de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años se encontraban en condición de acogimiento en Casas hogar. De ellos, tres de cada cinco tenían entre 10 y 17 años, mientras que las otras dos de cada cinco tenían entre 0 y 9 años. 

Al respecto, Rosales apuntó que en estas cifras puede haber un subregistro, debido a que hay espacios que no están registrados o que surgen muchas veces de la “buena voluntad” de las personas o tienen características religiosas, pero deben de contar con lineamientos  para ofrecer el cuidado a los infantes y a los adolescentes.

En entrevista explicó que las razones por las que un niño puede perder a su familia son múltiples, desde la violencia intrafamiliar, el descuido, la omisión de cuidados, el narcotráfico o el crimen organizado.

Mencionó que una característica de los CAS es que por cuestiones de espacio o de la edad de los infantes, tienden a separar a hermanos que han perdido a sus familias, lo que genera un impacto emocional muy importante. Los niños que llegan a  Aldeas Infantiles, dijo, permanecen juntos y crecen en una misma casa, para provocar un impacto positivo, psicológico, que les ayudará a desarrollarse de manera independiente.

Con esta campaña, dijo, se espera lograr garantizar el derecho a vivir en familia para el infante, es decir, el garante de que el niño crezca en un entorno adecuado, seguro y protector para su vida adulta. 

La directora indicó que quieren promover una política pública que garantice el derecho a vivir en familia de estos niños, por lo cual, hizo un llamado a la población a firmar su iniciativa. 

Refirió que tienen vínculo con las comisiones de niñez, tanto del Senado de la República como la Cámara de Diputados, y con la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (Sipinna). 

“Tenemos varios espacios de incidencia política para  plantear la problemática. Pero sobre todo, queremos que el gobierno identifique esta necesidad de que esto cambie, de que hay interés social, de que este tema se atienda y, sobre todo, reformular el trabajo que se realiza  en estos Centros de Asistencia Social”, aseguró. 

Alexia Villaseñor

Fuente: La Jornada