Cada cuatro minutos, una persona muere por infarto cerebral en el mundo, y actualmente, debido a la prevalencia de obesidad, diabetes, hipertensión y dislipidemias (concentración anormal de grasas en la sangre) a temprana edad, se registran cada vez más casos en adultos jóvenes, cuando hasta hace un tiempo era una patología que sólo se veía en adultos mayores, advirtió Vanessa Cano, especialista del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.
La neuróloga precisó a La Jornada que el infarto cerebral es la segunda causa de mortalidad y la primera de discapacidad a escala global. Se estima que más de 12 por ciento de la población mundial sufrió un primer infarto cerebral durante 2025, con 6.5 millones de fallecimientos y más de 100 millones de personas viviendo con sus secuelas.
La experta resaltó que si se controlan el colesterol, la glucosa, la presión arterial y las enfermedades cardiacas, “prevendríamos 90 por ciento de los infartos cerebrales”, y añadió que en el servicio de urgencias del instituto, “dentro de todas las patologías neurológicas, la primera que vemos es el dolor de cabeza; la segunda, crisis de epilepsia, y la tercera, los infartos cerebrales”.
México registra 170 mil casos al año
El médico urgenciólogo Daniel Sánchez Arreola, integrante de la Sociedad Mexicana de Medicina de Emergencia, detalló que en México ocurren, aproximadamente, 170 mil casos de infarto cerebral al año, lo que posiciona a esta patología como la primera causa de discapacidad en adultos mayores y subrayó que en estas situaciones, “el tiempo es cerebro, pues en cada minuto sin atención se pueden destruir 1.9 millones de neuronas”.
Señaló que es fundamental recibir atención médica dentro de las primeras 4.5 horas desde el inicio de los primeros síntomas y puntualizó que las señales que indican que se está teniendo un infarto cerebral son sentir la cara colgada. la mano pesada y la lengua trabada. Destacó que estos síntomas son de aparición repentina y evolucionan rápidamente.
Hizo hincapié en que mientras lo antes posible se recurra a atención médica, serán mayores las posibilidades de sufrir menos afectaciones. “Al permitir una intervención más expedita, no sólo se acelera el inicio del tratamiento, sino que también se amplía el tiempo para la toma de decisiones por parte del equipo médico, un factor vital para mejorar el pronóstico y reducir la discapacidad a largo plazo”.
La estrategia Camaleón
Esta semana, la farmacéutica Boeh-ringer Ingelheim informó sobre la aprobación en México de una nueva indicación para el tratamiento del infarto cerebral.
En el país, tanto en hospitales públicos como privados, se cuenta con dos tipos de tratamiento contra el infarto cerebral: la remoción del coágulo que obstruye el vaso y el rompimiento del trombo con dos medicamentos de alta complejidad.
Ambos resaltaron la estrategia Camaleón, herramienta didáctica diseñada para identificar las señales de un infarto cerebral. Se trata de CAra colgada, MAno pesada, LEngua trabada y ÓN, de ponerse en acciÓN llamando al 911 de inmediato o acudiendo al hospital.
Carolina Gómez Mena
Fuente: La Jornada
