Jerusalén. La escalada bélica en Medio Oriente se profundizó ayer con una intensificación de los bombardeos israelíes-estadunidenses contra Irán, que incluyeron la academia militar Imam Hosein de la Guardia Revolucionaria.
Por su parte, Teherán atacó la refinería del puerto israelí de Haifa, donde los restos del proyectil también impactaron un edificio industrial y un camión cisterna.
El comandante del servicio de bomberos y rescate de Israel, Eitan Rifa, informó que el ataque en la planta de refinación “ha sido totalmente controlado. No hay víctimas, ni riesgos por materiales peligrosos para la población”.
De las instalaciones, cercanas a la base principal de la armada israelí y también conocida como Bazan, el ministro de Energía de Israel, Eli Cohen, indicó que no hubo daños en las zonas de producción y que el suministro de combustible no se verá afectado.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) reivindicaron sus operaciones militares contra “la infraestructura militar dentro de la universidad (Imam Hosein) con el fin de infligir daños significativos a las capacidades del régimen en la producción y desarrollo de armas”.
Asimismo, detalló que fueron destruidos túneles de viento subterráneos “utilizados por el régimen para la prueba y el desarrollo de misiles balísticos”; al mismo tiempo, señaló que embistió un centro utilizado “para la investigación y elaboración de armas químicas”.
Tel Aviv y Washington atacaron una aeronave civil iraní con ayuda humanitaria de terceros países, denunció la organización de aviación civil del país islámico.
“Condenamos enérgicamente el ataque estadunidense-israelí contra un avión civil iraní que aterrizó en el aeropuerto de Mashhad con fármacos y equipos médicos proporcionados por varios países”, expuso la agencia en un comunicado.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) informó que dos drones MQ-9 Reaper, utilizados principalmente por Washington y sus aliados, fueron derribados por un “nuevo sistema de defensa avanzado” en Isfahán, “bajo el control de la red integrada de defensa aérea del país”. Ni el ejército estadunidense ni el israelí ofrecieron una respuesta inmediata del informe.
El CGRI confirmó que su “vicealmirante Alireza Tangsiri (de 64 años de edad) fue víctima de un ataque de los agresores y murió debido a la gravedad de sus heridas”, señaló en un boletín citado por la emisora de radio y televisión IRIB.
El líder supremo iraní, el ayatollah Mojtaba Jamenei, expresó sus condolencias luego de referirse a Tangsiri como un “valiente comandante”, quien “alcanzó el martirio después de años de lucha”. El ministro de Defensa de Tel Aviv, Israel Katz, sostuvo el pasado jueves que el miembro del CGRI fue eliminado en un ataque aéreo nocturno, que también mató a otros altos mandos de las fuerzas navales.
La organización civil Hrana reportó al menos 360 ofensivas en 24 horas en 18 provincias del país; 70 por ciento de estos principalmente en zonas residenciales iraníes y con un saldo de 37 muertos o heridos; a su vez, la agrupación Acled, que recopila datos sobre conflictos, registró durante el primer mes de guerra cerca de 2 mil 300 bombardeos estadunidenses e israelíes, y mil 160 embates iraníes en represalia.
Miles de paracaidistas de la 82 División Aerotransportada de Estados Unidos llegaron desde Fort Bragg a Medio Oriente, en tanto que 2 mil 500 infantes de marina se sumaron a las tropas ya desplegadas, declararon dos funcionarios bajo condición de anonimato y quienes no especificaron adónde fueron enviados los soldados.
Al cierre de la edición se reportaron explosiones en Jerusalén y Teherán, donde hubo apagones.
Reuters, Europa Press, Sputnik, Afp y Xinhua
Fuente: La Jornada
