Teherán. Irán no respondió ayer a la última propuesta para encontrar una salida al conflicto bélico presentada por Estados Unidos, que debía enviar el viernes, según señaló el presidente estadunidense, Donald Trump. Teherán puso en duda la seriedad de Washington en las negociaciones en curso y amenazó con atacar bases estadunidenses en la región y buques enemigos, en caso de nuevas agresiones contra sus petroleros.
“La reciente escalada de tensiones por parte de las fuerzas estadunidenses y sus múltiples violaciones del alto el fuego refuerzan las sospechas sobre la motivación y la seriedad de la parte estadunidense en la diplomacia”, afirmó el canciller iraní, Abbas Araghchi.
Trump, por su parte, declaró que espera tener noticias de los iraníes muy pronto, y afirmó que la república islámica todavía tiene muchas ganas de cerrar un acuerdo.
“Debería recibir una carta (de Irán) esta noche, así que ya veremos cómo se desarrolla todo”, aseguró el magnate el viernes, el mismo día que su ejército reportó la neutralización de dos petroleros iraníes en el golfo de Omán.
Irán acusó también al Pentágono de lanzar, entre el jueves y el viernes, ataques contra la isla de Qeshm y la ciudad de Bandar Abbas, cerca del estrecho de Ormuz, y denunció ante Naciones Unidas todos estos hechos como una flagrante violación de la tregua vigente.
El vocero de la cancillería iraní, Esmail Baqai, aseveró ayer que las revisiones (de la propuesta estadunidense) continúan y aseveró que las fuerzas armadas se encuentran plenamente preparadas para responder a cualquier posible agresión. Las fuerzas navales del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) advirtieron que cualquier hostilidad contra buques petroleros o comerciales iraníes tendrá como resultado un fuerte ataque contra uno de los centros militares de Estados Unidos en la región y contra barcos enemigos.
La división Aeroespacial del CGRI indicó que sus misiles y drones se han fijado en objetivos estadunidenses en la región y en barcos del enemigo. “Estamos esperando la orden de abrir fuego”, subrayaron.
Bahréin, que alberga la sede regional de la Marina estadunidense y ha sido blanco de ataques iraníes de retaliación –que han dejado al menos dos muertos y más de 50 heridos– reportó la detención de 41 personas a las que acusa de formar parte de una organización vinculada a la CGRI, anunció el ministerio del Interior.
Nobel de la Paz empeora
“Hoy se cumplen nueve días de la hospitalización de Narges Mohammadi. Su presión arterial ha bajado a 90/40 y su estado general es inestable; incluso hablar le resulta difícil”, expuso su esposo, Taghi Rahmani, en redes sociales. Añadió que sufre dolores intensos de pecho por un presunto diagnóstico de angina vasoespástica. La premio Nobel de la Paz 2023 es una periodista y activista iraní contra la pena de muerte y el uso obligatorio del velo.
Fue encarcelada el 12 de diciembre tras criticar a las autoridades durante el funeral del abogado Josrou Alikordi, fallecido semanas antes en “extrañas circunstancias”, y en febrero inició una huelga de hambre en protesta por las malas condiciones de su detención.
Actualmente es atendida en un hospital de la ciudad de Zanjan y su círculo cercano pide que sea traslada a Teherán para recibir un mejor tratamiento, pero el fiscal a cargo se opone. La Unión Europea ha instado a las autoridades iraníes a que adopten de inmediato las medidas necesarias para que reciba atención médica adecuada con urgencia.
Afp, Xinhua, Prensa Latina, Ap y Europa Press
Fuente: La Jornada
