Licenciatura en Ciencia Forense de la UNAM recibe acreditación; busca fortalecer justicia con labor científica

La Licenciatura en Ciencia Forense de la UNAM tiene un papel fundamental en el México que estamos viviendo y sus egresados cuentan con la certeza de que lo aprendido es del más alto nivel educativo, sostuvo el secretario general de la universidad, Javier de la Fuente Hernández.

Al presidir la ceremonia en la cual se recibió la acreditación por parte de los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) definió que estar acreditado implica el compromiso de seguir avanzando y creciendo a futuro.

Comentó que la preparación de los jóvenes los habilita para interactuar con facultades de Ciencia, Derecho, Filosofía, Psicología, Química, Medicina, además de crear laboratorios, por ejemplo.

La formación que reciben a través de prácticas profesionales tendrá una relación directa con la generación, interpretación y presentación de evidencia científica que puede utilizarse en los sistemas de procuración y administración de justicia, algo que se dice fácil, pero tiene un impacto impresionante en un país que necesita la confianza, certeza, transparencia, calidad y pertinencia de los juicios, indicó.

Al hacer uso de la palabra, la directora de la Escuela Nacional de Ciencia Forense de la universidad, Zoraida García Castillo, resaltó que este aval significa que el programa es reconocido a nivel nacional por los pares, y cumple con los más altos estándares educativos, pues implica la enseñanza de Derecho, Ciencias Biológicas, Química, Físico-Matemáticas, Criminalística, Psicología, entre otras disciplinas.

Expresó que su vigencia se extiende a junio de 2031 y se reconoce también como carrera multidisciplinaria, innovadora, además de que estamos haciendo una labor que impacta en el sistema justicia mexicano.

La secretaria general de esa entidad académica, Ana María Sosa Reyes, dijo a estudiantes y profesorado que una evaluación suele ser vista como el final de un trabajo de mucho tiempo, pero en este caso representa el inicio de un quehacer para mejorar a futuro.

Fuente: La Jornada