Kiev. Con sus interceptores de bajo costo, diseñados para derribar drones de ataque rusos, Ucrania espera convertir una innovación de tiempos de guerra en una ventaja geopolítica, mientras los enfrentamientos en Medio Oriente presionan las reservas de misiles de Estados Unidos.
La guerra en Ucrania comenzó en 2022 y Kiev prohibió las exportaciones de armas, pero ahora, fabricantes ucranios de drones interceptores de bajo costo afirman que Estados Unidos y varios países del golfo Pérsico estarían interesados.
“Estamos listos para compartirlos, y queremos compartirlos”, declaró Marco Kushnir, vocero de General Cherry, un fabricante ucranio de armas que produce uno de los drones interceptores con mejor desempeño para abatir los Shahed.
Bajo costo, su ventaja
Un vehículo aéreo no tripulado Shahed de diseño iraní cuesta aproximadamente 30 mil dólares, mientras un solo misil interceptor del sistema de defensa aérea Patriot, fabricado en Estados Unidos, cuesta al menos 4 millones de dólares.
Para contrarrestar los Shahed, Kiev desarrolló aeronaves interceptoras de bajo costo con un precio aproximado de mil a 2 mil dólares y llevó los sistemas del prototipo a la producción en masa en cuestión de meses en 2025.
El interceptor Bullet de General Cherry, desarrollado a finales de 2025, derribó varios cientos de drones Shahed, declaró; además, otro modelo, el P1-Sun, impreso en 3D de Skyfall, cuesta alrededor de mil dólares y puede alcanzar velocidades de más de 300 kilómetros por hora, con una capacidad de producción de hasta 50 mil drones al mes, añadió el portavoz.
En este contexto, el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, propuso a los socios un “intercambio”. “Nuestro mensaje es muy simple”, afirmó tras añadir que “nos gustaría, discretamente… recibir los misiles Patriot de los que tenemos un déficit, y darles una cantidad correspondiente de interceptores”.
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Fuente: La Jornada
