Entre las brechas de género que persisten en el ámbito laboral está la licencia de paternidad, puesto que en América Latina y el Caribe los padres tienen en promedio sólo siete días para ausentarse de su trabajo, lo que limita su participación en el cuidado –que recae en las madres–, señala un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
En el documento Impulsar la igualdad de género a través del diálogo social: Experiencias innovadoras en cuidados y licencias en América Latina, el organismo destaca que las mujeres tienen en promedio 84 días de permiso, por lo cual esta diferencia define cuánto pueden participar padres y madres en el cuidado de su hijo.
“Cuando el cuidado recae casi exclusivamente en las mujeres, el mercado laboral pierde talento. Muchas se ven obligadas a aceptar empleos precarios o interrumpen sus trayectorias laborales, lo que se traduce en menores ingresos, mayor informalidad y una persistente desigualdad”, subraya.
Aunque en dos decenas de países de la región la licencia de paternidad está reconocida como un derecho laboral, la OIT reconoce que su duración, en la mayoría de los casos, es menor a una semana. Uruguay tiene la mayor cantidad, con 20 días continuos de licencia; Brasil aumentará de forma progresiva el permiso, que pasará de cinco, para concluir con 20 en 2029. México cuenta con cinco días a partir del parto, mientras Argentina otorga sólo dos.
Otro de los desafíos es el origen de la financiación del permiso, que en algunos casos recae en el empleador: cuando la licencia se subvenciona a través de la seguridad social, el costo se distribuye entre la sociedad y evita que se perciba como un costo adicional para las empresas.
Alexia Villaseñor
Fuente: La Jornada
