El cáncer infantil representa 5 por ciento de los tumores malignos en México, y aunque la posibilidad de curación es de 80 por ciento, persisten retos como el diagnóstico tardío y la necesidad de contar con pruebas que identifiquen la alteración que los provoca.
El Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) avanza en este aspecto con la Iniciativa Mexicana para la Oncogenómica Pediátrica, que ya cuenta con una prueba capaz de detectar tres mil mutaciones asociadas a neoplasias.
Jorge Meléndez, director del instituto, explicó que el secuenciador Novasec, de última generación y del cual sólo hay dos América Latina, tiene la capacidad de procesar las muestras de todos los niños con cáncer del país.
Actualmente, la Iniciativa Mexicana para la Oncogenómica Pediátrica está en proceso de validación para demostrar que su uso permite disminuir la carga de enfermedad y muerte por cáncer. El especialista explicó que aunque existen pruebas moleculares que identifican una alteración específica, en otros casos se requiere solicitar los análisis en Estados Unidos, y muy pocos centros de tratamiento tienen la posibilidad de hacerlas.
Hacer una detección temprana y precisa del padecimiento aumenta la probabilidad de éxito de los tratamientos. Además, esos hallazgos impulsan el desarrollo de opciones terapéuticas, comentó durante el primer día de trabajos del tercer Simposio sobre Cáncer Infantil, organizado por el Inmegen, en colaboración con el Instituto Nacional de Pediatría y el Hospital Infantil de México Federico Gómez.
Aurora Medina, oncóloga pediatra, jefa del Departamento de Hemato Oncología de dicho hospital, comentó que, anualmente, en México se registran entre 5 mil y 8 mil nuevos casos de cáncer en niños. Las neoplasias de mayor prevalencia son la leucemia aguda linfoblástica con alrededor de 35 por ciento, le siguen las que afectan el sistema nervioso central, los sarcomas de partes blandas y los tumores de células germinales.
Entre los desafíos que enfrenta el país señaló que los pacientes siguen llegando a la consulta médica en etapas avanzadas y en ocasiones cuando ya no hay posibilidad de erradicar el tumor. En condiciones óptimas, alrededor de 80 por ciento de niños con leucemia se pueden curar, como sucede en el Federico Gómez.
A nivel nacional, la media de curación es de 50 por ciento, reconoció, lo que se debe a factores como la dificultad de acceso a las unidades médicas; aunque éstas han aumentado, y existen 59 hospitales acreditados y 35 centros de referencia estatal para la atención del niño y la niña con cáncer (Oncocrean) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en el país hay familias que viven zonas alejadas que no pueden llegar a los servicios.
La especialista también señaló la insuficiente oferta de métodos diagnósticos moleculares y abandono de las terapias por los pacientes.
Antes de que hubiera gratuidad en la atención y las medicinas para personas sin seguridad social, alrededor de un tercio de pacientes dejaba de asistir al hospital Federico Gómez, cifra que se redujo a partir de 2020, pero todavía entre 5 y 10 por ciento suspenden los tratamientos por factores culturales, sociales y económicos, indicó la especialista.
El tercer Simposio de Cáncer Infantil reúne a 525 profesionales de la salud de los diferentes niveles de atención del país, quienes a través de ponencias de especialistas nacionales e internacionales, conocerán las novedades en tratamiento e investigación sobre los tumores malignos en la infancia, explicó Silvia Jiménez, investigadora y organizadora de esta actividad.
Ángeles Cruz Martínez
Fuente: La Jornada
