Rusia ataca centros logísticos y fábricas en Ucrania en represalia por las bajas en Wildberries, el Amazon ruso

Moscú. El círculo vicioso de la violencia recíproca siguió castigando este fin de semana, por igual, a Rusia y Ucrania: la madrugada de este domingo cayó sobre Kiev una lluvia de misiles, 25 de ellos balísticos hasta ahora imposibles de interceptar, y 141 drones, apenas un día después de que un ataque ucranio destruyó por completo el centro logístico y los almacenes en las regiones de Moscú y Tambov de la compañía Wildberries, análogo ruso de Amazon, entre otros objetivos alcanzados por ambos lados.

En esta ocasión, el ejército ruso lanzó un total de 41 misiles, los mencionados 25 balísticos y los demás de crucero, 10 de tipo Tsirkon, tres Orion y otros tres X-59/69, de acuerdo con el reporte de la fuerza aérea ucrania, que asegura haber derribado 108 drones y 17 misiles Iskander-M y Tsirkon (por sus características los ucranios equiparan este tipo de misil con los balísticos).

El ministerio de Defensa ruso, en su parte de guerra diario, afirmó que el ataque tuvo como objetivo “empresas de la industria militar” de Ucrania y pudo alcanzar cuatro de éstas –entre ellas, las fábricas Artiom, que elabora componentes de misiles de crucero FP-5 Flamingo y Meridian, que produce dispositivos de guiados para drones marítimos– y un centro de distribución de la compañía Nuevo Correo, similar al ruso Wildberries.

Severion Dangadze, fundador de la empresa UkrTac, que produce uniformes y chalecos antibalas para el ejército ucranio, admitió, según el medio RBK-Ukraina, el impacto de los misiles destruyó los talleres.

Las autoridades de la capital ucrania, que reportaron una mujer muerta y una veintena de heridos, sostienen que registraron impactos directos en ocho edificios de viviendas y de oficinas, establecimientos comerciales, un cine, una estación del Metro y un supermercado, entre otros.

Hay testimonios de vecinos de Kiev que dicen haber escuchado un mínimo de 50 estallidos durante la madrugada, por lo cual resulta imposible saber cuántos fueron impactos directos y cuántos fragmentos de misiles o drones derribados o desviados con recursos de combate radioelectrónico.

Desde el 15 de junio, cuando lanzó 34 Iskander M-S400, Rusia no había empleado en un solo ataque contra Kiev 25 misiles balísticos. Antes lo hizo sólo en cuatro ocasiones: este año el 2 de junio (34 unidades) y el 24 de mayo (30) y el año anterior, en 2025, el 8 de noviembre (25) y el 16 de octubre (26).

Esto lo reconoció el presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, al escribir en redes este domingo que “esta noche, Rusia lanzó uno de los ataques con mayor número de misiles balísticos contra Kiev”.

Un día antes, los drones ucranios atacaron el centro logístico y los almacenes de la compañía Wildberries en las regiones de Moscú y Tambov, dejando un saldo de ocho personas muertas y más de ochenta heridos.

La gruesa columna de humo negro que se produjo después de explotar las bombas que llevaban los drones se extendió por unos 200 kilómetros y el daño económico se calcula en al menos 50 mil millones de rublos de artículos consumidos por el fuego.

Oleg Siniegubov, jefe de la administración militar de Járkov, informó que a consecuencia de un ataque ruso con misiles murieron cuatro trabajadores y 20 resultaron heridos en el centro logístico de la compañía Nuevo Correo, cuya matriz en le región de Kiev también resultó objetivo esta misma noche de las incursiones aéreas rusas.

Moscú y Kiev se acusan de que el enemigo ataca “infraestructuras civiles”, al tiempo que cuando los imputados son ellos reviran, sin prueba alguna, que ahí “se elaboran o distribuyen componentes de uso militar”.

Se atribuyen éxitos (Ucrania) por hundir buques cisterna en el mar Negro –tres la pasada madrugada, así como igual número de depósitos de combustibles en la región de Stavropol–, y (Rusia) por bombardear ciudades como Jarkov, Sumy y otras, así como un tren de pasajeros en Zaporiyia.

En otro orden de cosas, continúan en Ucrania las protestas por el cese del ministro de Defensa, Mykhailo Fedorov, pero el presidente Zelensky, que nombró como interino al general Yevhenii Khmara, director del Servicio de Seguridad de Ucrania, tiene poco menos de un mes, el tiempo desde que la Rada suspendió labores por su receso estival, para resolver la crisis por las desavenencias de Fedorov con el comandante en jefe del ejército, Oleksander Syrskyi.

Juan Pablo Duch, Corresponsal

Fuente: La Jornada