Nueva York. Rusia, China, Brasil y Cuba condenaron ayer duramente la presión militar y económica que ejerce Estados Unidos sobre Venezuela, a la que calificaron de “comportamiento de cowboy” y como una “intimidación”.
“Los actos de Estados Unidos van en contra de todas las normas fundamentales del derecho internacional”, declaró el embajador ruso ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Vasili Nebenzia, quien calificó el bloqueo de una “agresión flagrante”.
Durante una reunión de emergencia solicitada por Caracas, con el apoyo de Moscú y Pekín, el diplomático ruso añadió que “la responsabilidad de Washington también es evidente en las catastróficas consecuencias de esta actitud de cowboy”,
“China se opone a todos los actos de unilateralismo e intimidación y apoya a todos los países en la defensa de su soberanía y dignidad nacional”, declaró por su parte el representante chino, Sun Lei.
El embajador cubano, Ernesto Soberón Guzmán, denunció la doble moral de Estados Unidos, al designar al gobierno de Venezuela como organización terrorista extranjera.
“¿Qué moral tiene el gobierno de Estados Unidos para estas designaciones, cuando protege y financia a organizaciones terroristas en su territorio, se niega a colaborar con países vecinos como Cuba en materia de grupos armados y habla abiertamente de acciones encubiertas y sabotaje de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) contra infraestructuras venezolanas”, enfatizó el representante de la isla en el foro.
Agregó que “resulta hipócrita que el país con el principal mercado de drogas del mundo, de cuyo territorio se financia este criminal negocio, promueva una guerra para supuestamente combatir ese flagelo en América Latina y el Caribe”, informó RT en su portal.
En su turno, el embajador de Brasil, Sergio Danese aseveró que “la fuerza militar desplegada y mantenida por Estados Unidos en las cercanías de Venezuela y el bloqueo naval recientemente anunciado constituyen violaciones de la Carta de las Naciones Unidas. Por lo tanto, deben cesar de inmediato e incondicionalmente en favor del uso de los instrumentos políticos y jurídicos de amplia disponibilidad”.
Fentanilo, otro pretexto
Antes, Cuba rechazó la decisión del presidente estadunidense, Donald Trump, de declarar al fentanilo como un arma de destrucción masiva. “El consumo de esa sustancia es un problema real y grave”, expresó el canciller Bruno Rodríguez en su cuenta en X.
Sin embargo, “su designación como arma de destrucción masiva es otro esfuerzo del gobierno de Estados Unidos por construir pretextos mendaces para desatar acciones de guerra contra estados soberanos en América Latina y el Caribe, derrocar gobiernos legítimos y usurpar los recursos naturales de otros pueblos”, agregó el canciller cubano.
AP y AFP
Fuente: La Jornada
