La presidenta, Claudia Sheinbaum, planteó que se resuelva la contradicción entre los artículos 94 y 97 de la Constitución, que permite dos métodos de designación del presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Esta mañana, al responder una pregunta si, como se publicó en una columna, fue real una reunión con empresarios que le habrían expresado su preocupación porque la ministra, Lenia Batres, pueda presidir la Corte, como resultado de la reforma constitucional de septiembre de 2024 y la elección judicial del año siguiente, respondió:
“Hay empresarios que plantean una u otra persona, no necesariamente Lenia Batres. Pero ese es un asunto de la Corte. “Tiene que definirse, porque hay una contradicción en la Constitución como quedó redactada de quién va a representar la presidencia de la Corte. Tiene que resolverse ese tema. Pero mi respeto y reconocimiento a todos los ministros de la Corte”.
Desde octubre de 2024, un mes después de votada la reforma, Morena reconoció que aprobó en el artículo 94 constitucional que el presidente de la Corte sea el candidato con más votos en la elección, pero que esto se contradice con el mecanismo vigente en el artículo 97, en el que la designación está a cargo de los propios ministros.
Hasta abril de 2025, Morena presentó una iniciativa para corregir su error y el dictamen se votó en la Comisión de Puntos Constitucionales en mayo, para que la designación sea la prevista en el artículo 94.
El dictamen debía votarse en el pleno de la Cámara de Diputados antes de la elección judicial, pero el documento quedó en la congeladora legislativa.
El artículo 94 constitucional, tercer párrafo, aprobado por el Congreso en septiembre de 2024 prevé que la presidencia de la Corte se renovará cada dos años de manera rotatoria en función del número de votos que obtenga cada candidato a ministro.
Bajo ese término, el presidente de la Corte es Hugo Aguilar Ortiz, quien obtuvo más votos y la segunda más votada fue Lenia Batres, que sería titular de la Corte a partir de 2027.
Enrique Méndez y Alma Muñoz
Fuente: La Jornada
