En México, las mujeres adultas mayores constituyen el grupo más desprotegido porque “han sido las más olvidadas”, y en lugar de contar con un sistema de cuidados, una parte importante de ellas han asumido ese trabajo entre las familias mexicanas, señaló la coordinadora del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Verónica Montes de Oca.
Sostuvo que 77.6 por ciento de las personas de 60 años y más no reciben los cuidados a los que constitucionalmente tienen derecho . De acuerdo con las proyecciones demográficas, este grupo de edad representará una cuarta parte de la población en 2050 y una tercera parte en 2070.
Aunque enfatizó que en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum las adultas mayores ya son tomadas en cuenta, advirtió que en el país prevalecen medidas de apoyo al cuidado familiar segmentadas que dependen de la afiliación o no a la seguridad social y se otorgan por género.
Comentó que la Constitución no incluye el mandato de la Convención Interamericana sobre Protección de los Derechos de las Personas Mayores, de la que México forma parte, la cual establece la obligatoriedad del Estado de garantizar el derecho a un sistema integral de cuidados de largo plazo para este sector.
El envejecimiento es dispar en las entidades
La académica, adscrita al Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, consideró urgente que haya un verdadero sistema de cuidados, porque no lo hay y el proceso de envejecimiento es muy complejo, ya que no es igual en las distintas entidades del país.
Refirió que en la estructura por edad, Chiapas es la más joven del país, mientras que la más envejecida es la Ciudad de México.
“Tenemos una ley de cuidados, pero no considera el largo plazo para la vejez, lo cual es una verdadera contradicción, porque todas las leyes, programas y planes tienen que tomar en cuenta la estructura de la población”, aseveró la experta.
Añadió que las políticas públicas a nivel estatal y municipal deben estar enfocadas en sus respectivas poblaciones, y no dejarle toda la responsabilidad al gobierno federal.
Las autoridades locales deben poner al centro a su población, lo cual no se lleva a cabo, precisó.
Montes de Oca se refirió a la urgencia de promover la cultura del envejecimiento en México debido a que “hay generaciones que han sido sacrificadas por el modelo neoliberal, y entonces perdimos el bono demográfico”.
Apuntó que en la actualidad hay generaciones de jóvenes que no tienen o no tuvieron suficiente capacitación educativa, por tanto, “no encuentran un empleo formal y sus trabajos son inestables, entonces es necesario buscar un efectivo sistema de cuidados para que cuando lleguen a la vejez, no se encuentren desprotegidos”.
El Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez cumple 15 años de creación en noviembre.
Lilian Hernández Osorio
Fuente: La Jornada
