Tras críticas, Trump descarta transmitir en vivo el fusilamiento del autor del tiroteo en Fort Hood

Washington. El presidente estadunidense Donald Trump afirmó el jueves que el Pentágono ya no transmitirá en directo el fusilamiento de Nidal Malik Hasan, el autor del tiroteo en Fort Hood, luego que el anuncio enfrentara críticas bipartidistas y que el vicepresidente JD Vance dijera que no la vería. 

Trump escribió en redes sociales que difundir públicamente la ejecución “podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo presenciara cómo Estados Unidos trata a terroristas y ESCORIA como Hasan”.

Pero, continuó, “cualquier persona muy buena y bien intencionada preferiría no verlo morir, mediante transmisión en directo o a través de cualquier otro dispositivo visual”.

“Morirá, como está previsto, por pelotón de fusilamiento, pero este evento no será transmitido”, declaró Trump en una publicación en su plataforma Truth Social, al descartar un plan del secretario de Defensa, Pete Hegseth, que provocó indignación.

El Pentágono ha indicado que la ejecución de Hasan será el 3 de diciembre. Trump señaló que la ejecución puede ser presenciada en persona por los familiares directos de las víctimas, “si así lo desean”.

La cancelación supone un revés para el jefe del Pentágono, que ya está bajo fuego por la guerra estancada con Irán y sus consecuencias, que lastran las posibilidades del Partido Republicano en las próximas elecciones legislativas de mitad de mandato del 3 de noviembre. 

Rechazo generalizado

El anuncio a principios de este mes del secretario de Defensa, Pete Hegseth, de que la ejecución de Hasan sería pública —y la posterior confirmación del Pentágono de que se transmitiría en directo— provocó una fuerte reacción tanto de republicanos como de demócratas. Muchos señalaron que las imágenes podrían utilizarse para alimentar la radicalización.

El Pentágono declinó el jueves dar más detalles más allá de la declaración de Trump.

Al preguntársele a Vance a principios de este mes cómo encajaba una ejecución pública con su fe cristiana, respondió: “No sé si eso realmente vaya a ocurrir”.

Vance añadió: 

“Así que, sea cual sea la controversia sobre el método de la ejecución, espero que la gente no olvide que este es un tipo que asesinó brutalmente a muchas personas inocentes”. Pero continuó: “Ahora bien, dicho eso… si al final se transmite en directo, yo no la voy a ver”.

Vance es católico, y la Iglesia se ha opuesto durante mucho tiempo a la pena de muerte. El jefe de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos había condenado la decisión del gobierno de Trump de transmitir en directo la ejecución de Hasan, y el arzobispo Paul S. Coakley dijo que la medida era una “promoción bárbara de una cultura de la muerte y debe reconsiderarse”.

Otros republicanos de alto rango, incluido el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, expresaron posturas similares.

Por su parte, el presidente ha defendido su decisión de aprobar el uso de un pelotón de fusilamiento, pero durante días se había distanciado del anuncio de Hegseth de que sería pública.

“Bueno, ellos están tomando una determinación sobre eso”, dijo Trump el viernes cuando se le preguntó sobre la transmisión en directo. En cuanto a Hasan y el método de ejecución, Trump dijo entonces:

 “Será ejecutado. Será, mediante pelotón de fusilamiento. Realmente no me importa cómo se vaya, siempre y cuando se vaya. Y creo que la pena de muerte es una manera muy digna de irse para él”.

Hasan, un psiquiatra del Ejército con el rango de mayor, entró en un edificio médico el 5 de noviembre de 2009, donde los soldados esperaban en largas filas para recibir inmunizaciones y la autorización médica para el despliegue. Gritó “Alá akbar” —árabe para “¡Dios es grande!”— y abrió fuego con una pistola con mira láser. También disparó por la espalda a soldados que huían hacia el estacionamiento.

Hasan sostuvo que fue un intento de impedir que fueran a Afganistán y mataran a sus compañeros musulmanes. Un juez militar le prohibió presentar eso como defensa durante su juicio de 2013. Hasan quedó paralizado de la cintura para abajo tras recibir un disparo por la espalda por parte de las fuerzas del orden, y ahora usa una silla de ruedas.

Hasan podría solicitar un aplazamiento prolongado de su ejecución, aunque, dado su comportamiento durante el juicio, quizá no quiera hacerlo.

El ejército de Estados Unidos no ha ejecutado a un miembro del servicio mediante pelotón de fusilamiento desde la Segunda Guerra Mundial. La última ejecución militar tuvo lugar el 13 de abril de 1961, cuando el soldado raso del Ejército John Bennett fue ejecutado en la horca.

Ap y AFP

Fuente: La Jornada