Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que Irán aceptó que se encuentra en una “situación de colapso” y quiere que Washington reabra el estrecho de Ormuz mientras resuelve sus problemas de liderazgo; no quedó claro en la publicación del republicano cómo trasmitió Teherán ese mensaje. La república islámica no realizó ningún comentario inmediato, pero advirtió que la Casa Blanca “ya no está para imponer condiciones a naciones independientes”.
El mandatario afirmó en un mensaje en su plataforma Truth Social que “Irán acaba de informarnos de que se encuentra en un estado de colapso. Quieren que abramos el estrecho de Ormuz lo antes posible, mientras intentan resolver su situación de liderazgo (¡lo cual creo que serán capaces de hacer!)”.
El jefe de la Casa Blanca no reveló con quién mantiene las presuntas conversaciones en Irán, pero insistió en que el país islámico está “sumido en el caos” con el nuevo líder supremo, el ayatollah Mojtaba Jamenei, supuestamente herido de gravedad, y los legisladores divididos en las negociaciones sobre su programa nuclear, informó The Guardian.
Al cierre de esta edición y al ofrecer una cena al rey Carlos III de Reino Unido, el presidente mencionó el delicado asunto de la guerra en Medio Oriente. “Hemos vencido militarmente a este adversario particular”, se jactó en referencia a Irán. “Carlos está de acuerdo conmigo, incluso más que yo mismo. Nunca permitiremos que este enemigo obtenga un arma nuclear”, sostuvo.
Altos funcionarios iraníes han desmentido antes los dichos de Trump sobre la situación política de la nación asiática.
El mensaje se registró en momentos en que Washington y Teherán intentan sin resultados claros buscar una segunda ronda de negociaciones, con la mediación de Pakistán, para poner fin a la guerra en Medio Oriente, iniciada el 28 de febrero por un ataque estadunidense-israelí contra la capital iraní.
Al cierre de esta edición, la república islámica informó a los mediadores que necesita consultar con Jamenei antes de presentar a la Casa Blanca una propuesta revisada, reportó Al Jazeera sin dar más detalles del anuncio.
En este contexto, Irán advirtió que “Estados Unidos ya no está en condiciones de dictar su política a las naciones independientes”, informó la televisión estatal, que citó al portavoz del ministerio de Defensa iraní, Reza Talaei Nik.
Washington debe aceptar que le toca “abandonar sus exigencias ilegales e irracionales”, reiteró el funcionario.
“Tenemos muchas cartas que aún no hemos jugado”, agregó el portavoz del ejército iraní, Amir Akraminia, quien sostuvo que “las fuerzas armadas y el pueblo iraní (…) pueden continuar con esta guerra a largo plazo”.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) aseveró que “seguimos en situación de guerra y existe una vigilancia constante”, en momentos en que alertó que “si el enemigo emprende una nueva acción se enfrentará a nuevas herramientas, métodos y escenarios”.
Trump aseguró que la última oferta para reabrir el estrecho de Ormuz “demuestra que Teherán no estaba negociando de buena fe”.
Pentágono intercepta buque
En tanto, en medio del bloqueo que el Pentágono mantiene sobre los puertos iraníes, el Comando Central de Estados Unidos interceptó y abordó el buque mercante Blue Star III en el mar arábigo mientras “intentaba navegar hacia Irán”.
El navío fue liberado “tras realizar una inspección y confirmar que su viaje no incluiría ninguna escala en un puerto iraní”, agregó el mando castrense en una publicación en su cuenta de X.
El Blue Star es al menos la cuarta embarcación interceptada desde que la administración Trump comenzó el bloqueo hace más de dos semanas, pero es el primero que no fue puesto bajo custodia estadunidense, señaló Al Jazeera.
El Departamento del Tesoro anunció un nuevo paquete de sanciones contra 35 entidades e individuos que “supervisan la estructura bancaria en la sombra de Irán” y “facilitan el movimiento del equivalente a decenas de miles de millones de dólares”, en el marco de la operación Furia Económica.
“Estas redes permiten a las fuerzas armadas iraníes, incluido el CGRI, acceder al sistema financiero internacional para recibir pagos por ventas ilícitas de petróleo, adquirir componentes sensibles para misiles y otros sistemas de armas, y transferir dinero a grupos terroristas afines a Irán”, refirió una publicación en X.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, manifestó que “el sistema bancario en la sombra de Irán constituye un salvavidas financiero crucial para sus fuerzas armadas, que facilita actividades que perturban el comercio mundial y alimentan la violencia en todo Medio Oriente”.
Afp, Ap, Reuters, Sputnik y Europa Press
Fuente: La Jornada
