Vecinos de Tultepec custodian su pasado comunitario en un pequeño museo

Tultitlán, Méx., El Museo Comunitario de San Pablo de las Salinas, administrado por los vecinos, está en proceso de consolidación. Fundado hace 35 años, aloja vestigios prehispánicos y osamentas de fauna prehistórica que data de hace 13 mil o 15 mil años, entre ellos Saly, joven mamut encontrado en una excavación vecinal en 1990, que dio paso a la iniciativa.

Desde 1991, un grupo de habitantes de San Pablo de las Salinas se dio a la tarea de consolidar el proyecto de museo y, con apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y del Museo de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), tuvieron acceso a piezas de salvamentos arqueológicos, la mayoría, encontradas en terrenos del poblado o donados por vecinos.

El museo comunitario es parte de la iniciativa del gobierno federal, que en la década de 1980 depositó en juntas vecinales el resguardo de los vestigios encontrados en los poblados e hizo depositarios de los recintos a los colonos, que participan en el montaje, la conservación y la divulgación de sus bienes culturales materiales e inmateriales.

Dos integrantes de la Junta Vecinal para la Construcción del Museo Comunitario San Pablo de las Salinas son la química Amalia Gálvez Gutiérrez y el ingeniero Anselmo Sandoval Anaya, quienes abrieron a La Jornada las puertas del recinto, que consta de cuatro salas: Prehistórica, Prehispánica, Colonial y Contemporánea.

Narraron que el primer hallazgo ocurrió en diciembre de 1990, cuando trabajadores encontraron osamentas de mamut en el predio de El Capulín, a la orilla del poblado, durante la construcción de una fosa séptica en la propiedad de la vecina Loreto Juárez.

En ese entonces, el doctor Jorge Guerrero Canales y el arquitecto Jesús Sánchez Martínez informaron al INAH del hallazgo y, entre enero y mayo de 1991, arqueólogos de la dirección de Salvamento Arqueológico del INAH impulsaron la exploración y el resguardo en el predio de la señora Loreto.

Los trabajos de los expertos del INAH permitieron rescatar al menos 400 huesos y fragmentos de mamuts, caballos, camellos y de un armadillo; es decir, un glyptodonte, mamífero acorazado de gran tamaño, que, probablemente en la prehistoria, llegaban a la isla del lago de Xaltocan, que actualmente es el poblado de San Pablo de las Salinas.

Amalia Gálvez recordó que en un principio, investigadores del INAH se llevaron los restos óseos encontrados; sin embargo, el arquitecto Jesús Sánchez Martínez y el doctor Jorge Guerrero Canales, junto con Isabel Gálvez Gutiérrez, hermana de la química, los recuperaron por ser parte del pasado histórico de su comunidad.

El grupo de colonos se constituyó en la Junta Vecinal para la Construcción del Museo Comunitario San Pablo de las Salinas. Entre los requisitos para conseguir esa figura fue recibir un curso de capacitación en la Dirección de Restauración y Salvamento Arqueológico del INAH, con el fin de que los vecinos realizaran el tratamiento y la conservación de los huesos.

En 1991, tras cumplir requisitos legales ante el instituto y autoridades federales, la Junta Vecinal fue autorizada para traer de regreso las osamentas, la mayoría originarias del poblado. Además, el Museo de Geología de la UNAM donó otras piezas para la creación del recinto.

El trabajo de los colonos permitió la reconstrucción del esqueleto del mamut Saly, que tiene 80 por ciento de huesos originales, mide 3.8 metros de alto y 6 de largo, el cual se exhibe recostado por su altura.

La sala prehistórica también resguarda colmillos, fragmentos de cráneos, vértebras y molares de otros ejemplares de esa especie, así como restos óseos de fauna del Pleistoceno, que vivieron hace unos 11 mil años, además de caballos, camellos y los restos de un armadillo grande; también, un hueso largo posiblemente de un bisonte y una asta de venado donados por el Museo de Geología de la UNAM.

La sala prehispánica exhibe piezas halladas por vecinos durante excavaciones realizadas al construir sus casas; entre éstas hay utensilios como vasijas, ollas, molcajetes de barro, piezas talladas en piedra y obsidiana, fragmentos de braseros, un sello del periodo Posclásico tardío, de los años 1400 a 1500, según las cédulas del museo.

Dos áreas más están dedicadas a la época colonial; destacan la imagen del templo de San Pedro y San Pablo; una cruz atrial del siglo XVI, de una iglesia construida entre 1570 y 1590, referencia de la fundación de Iztlatla o del pueblo de San Pablo de las Salinas. Otro espacio aloja documentos, fotografías y piezas del poblado de finales del siglo XIX al XX, hasta la actualidad.

Amalia Gálvez y Anselmo Sandoval recordaron que inicialmente los materiales de exhibición se guardaban en el edificio delegacional del pueblo, pero desde hace dos años fueron ubicados en el primer piso del auditorio de San Pablo de las Salinas.

El pequeño museo se ubica a 2 kilómetros de San Antonio Xahuento, en el municipio de Tultepec, donde el INAH descubrió en 2019 trampas para la caza de mamuts, hallazgo considerado inédito, que podría confirmar la hipótesis del aprovechamiento humano de ese mamífero.

Los entrevistados agregaron que el INAH ha promovido salvamentos arqueológicos de grandes mamíferos del Pleistoceno que habitaron la región del extinto lago de Xaltocan, ahora los municipios urbanizados Tultitlán, Coacalco, Ecatepec, Jaltenco, Nextlalpan, Tecámac, Tultepec y San Pablo de las Salinas, entre otros.

Silvia Chávez González, Corresponsal

Fuente: La Jornada