Para celebrar dos siglos de historia compartida y valores comunes, del 1º de septiembre al 30 noviembre el gobierno de Francia realizará la Gran Fiesta Franco-Mexicana, un amplio programa de actividades artísticas, académicas y científicas en 21 ciudades del país.
Organizado por la embajada de Francia en México y el Instituto Francés de América Latina (IFAL), en colaboración con instituciones, universidades, festivales y ferias del libro nacionales, este encuentro se inscribe en el bicentenario de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones.
El programa consta de unas 200 actividades estructuradas en ocho ejes temáticos: artes escénicas, exposiciones, cine, libro y edición, lengua francesa, debates e ideas, gastronomía y encuentros profesionales.
Se contará con la presencia de intelectuales, artistas y agrupaciones, entre ellos, en el ámbito de las letras, Jean-Marie Gustave Le Clézio, Premio Nobel de Literatura 2008, y el escritor y guionista Emmanuel Carrère.
En artes escénicas participarán La Comédie-Française, les Manufactures Nationales y Chaillot-Théatre National de la Danse, y en música, los ensambles Le Poème Harmonique, el Cuarteto Arod y el ensamble Pygmalión, especializados en música barroca, de cámara y en exploraciones con instrumentos de época.
También habrá numerosas colaboraciones entre artistas de ambas naciones con “la esperanza” de sembrar una semilla que trascienda la efeméride y se consolide en los años venideros, dijo Jean François Guéganno, director del IFAL y consejero cultural de la embajada francesa.
El anuncio de este festival tuvo lugar ayer, en el Día Nacional de Francia, con la participación de la embajadora de aquella nación, Delphine Borione, así como funcionarios del gobierno mexicano, entre ellos la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado; la titular del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (Inbal), Alejandra de la Paz, y la directora general de Circuitos y Festivales de la Secretaría de Cultura, Valeria Palomino.
Las celebraciones arrancarán el 1º de septiembre en la Biblioteca Vasconcelos con la exposición Francia-México: 200 años de relación y amistad. Resonancias, disonancias y contrapuntos, un recorrido cronológico por medio de 52 paneles documentales que –según Phillipe Ollé-Laprune, uno de sus dos curadores– muestran los momentos claves de un vínculo que tiene raíces mucho más profundas que el reconocimiento formal de 1826, entre éstas algunas de corte complejo (como la llamada Guerra de las Pasteles y el Segundo Imperio, encabezado por Maximiliano de Habsburgo).
Otra muestra de gran calado es Las formas de la energía, que se presentará en el Museo del Palacio de Bellas Artes, con una selección de 40 obras provenientes del Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompideu –cerrado actualmente por remodelación–, relacionadas con el arte cinético, el óptico y geométrico, con piezas desde los años 20 –entre éstas una película experimental de Marcel Duchamp– hasta los años 80 del siglo pasado, informó Mauricio Maillé, director del recinto.
Además, a raíz de un acuerdo entre los presidentes de México y Francia, Claudia Sheinbaum y Emmanuel Macron, establecido en noviembre del año pasado de cara a este bicentenario, habrá dos “exposiciones cruzadas” en torno al patrimonio histórico: nuestro país llevará el Códice Boturini a la Biblioteca Nacional de Francia, mientras la nación europea prestará el Códice Azcatitlán para presentarlo en el Museo Nacional de Antropología.
A esta celebración se sumarán el Festival Internacional Cervantino, el Inbal, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la Universidad Nacional Autónoma de México y los festivales de Música y de Cine de Morelia, entre otros eventos e instituciones.
Ángel Vargas
Fuente: La Jornada
