Seúl. El presidente chino Xi Jinping y su homólogo norcoreano Kim Jong Un subrayaron su compromiso de profundizar la cooperación entre ambos países, durante una cumbre seguida de cerca el lunes en la visita inusual de Xi a Pyongyang —un probable intento de reafirmar la influencia única de Beijing sobre su vecino socialista.
Es la primera visita de Xi a Corea del Norte en siete años. Más temprano el lunes, recibió una fastuosa bienvenida a su llegada al aeropuerto internacional de Pyongyang. Él y su esposa, Peng Liyuan, fueron recibidos por Kim y su esposa, Ri Sol Ju, quienes sonrieron ampliamente y aplaudieron.
Xi llegó más tarde a la plaza principal de Pyongyang, donde una guardia de honor militar y miles de personas, incluidos niños que llevaban globos y saltaban, realizaron una ceremonia de bienvenida. Los edificios que rodean la plaza estaban cubiertos con las banderas de ambos países, retratos gigantescos de Kim y Xi y pancartas rojas y amarillas que daban la bienvenida al presidente chino y celebraban la “amistad y unidad” de las dos naciones.
En una cumbre realizada más tarde el lunes, Xi expresó la disposición de China a ampliar la cooperación en una enorme gama de áreas, incluidas el comercio, la agricultura, la construcción y la tecnología, indicó la televisora estatal china CCTV en un reporte en línea.
Xi dijo que ambos países deben reforzar la cooperación estratégica y salvaguardar firmemente sus respectivos intereses de soberanía y seguridad, según el reporte.
Kim señaló que la visita de Xi “demuestra claramente cuán inquebrantable” es la relación Corea del Norte-China, de acuerdo con CCTV. Citó a Kim diciendo que consolidar una nueva era de amistad entre ambos países es la “elección estratégica inmutable” de Corea del Norte.
No se conocieron todos los detalles de la reunión. Pero expertos extranjeros pronosticaron previamente que la reunión tendrá grandes repercusiones en los vínculos bilaterales y más allá, en un momento en que ambos países buscan restaurar plenamente su alianza tradicional frente a confrontaciones separadas con Estados Unidos.
Ap
Fuente: La Jornada
