Bajo la lupa

El nivel de golpeteo ha llegado a grados inconcebibles entre demócratas y republicanos, quienes se disputan ferozmente el poder a grado tal que no falta quienes visualicen un horizonte de secesiones tanto en el sur como en la costa oeste (https://bit.ly/3rS5CPD).

La otrora célebre medicina de Estados Unidos, con sus resplandecientes investigaciones y tecnologías, no es la excepción, y ahora el zar del combate a la pandemia, el connotado doctor Anthony Fauci (AF), ha sido puesto en la hoguera pública por el ardiente senador Rand Paul (RP), muy cercano a Trump, quien le imputa la “responsabilidad de 4 millones de personas que se mueren en el mundo por la pandemia”. ¡Tremenda acusación!

El senador RP, hijo del ex legislador texano y también médico Ron Paul, afirmó que “toda la evidencia (sic) señala (en referencia al virus letal) que provino de un laboratorio (¡mega-sic!) y que debe haber una responsabilidad de aquellos que financiaron al laboratorio, que incluyen al mismo doctor Fauci”.

RP acusó que AF fundó la investigación conjunta en el Instituto de Virología de Wuhan, en China, para fabricar virus animales “más transmisibles en humanos”. AF le replicó al senador que era un “mentiroso”. ¡Vaya niveles!

El Senado de EU se cimbró en todas sus paredes. Lo que más llamó la atención es que solamente uno de todos los senadores defendió a AF, el senador demócrata Bob Casey Jr.

Ni tardo ni perezoso, el senador RP envió una acusación penal ( criminal referral) al Departamento de Justicia, hoy en manos de los demócratas, para enjuiciar a AF por sus presuntas mentiras ante el Senado.

Según The Hill, muy cercano a los demócratas, la acusación, que exige una investigación plena, puede ser denegada por el fiscal general MerrickGarland, del gabinete de Biden (https://bit.ly/3BQl9DQ).

Curiosamente, los gigantes de los multimedia de Estados Unidos no defendieron tampoco a AF y hasta tomaron partido por el senador republicano. ¿Qué tanto sabrán que no sepamos los comunes leguleyos?

En The Washington Post, rotativo del establishment, el editorialista ultrasinófobo Josh Rogin sentenció que “Paul sabe muy bien de lo que está hablando” (https://wapo.st/3rG1gLc). ¡Órale!

¿A poco el Deep State está dispuesto a aceptar la teoría de que el Covid-19 fue creado en un laboratorio con ayuda de Estados Unidos?

The Wall Street Journal (WSJ), muy cercano a los republicanos, fustigó el “conflicto de intereses” de AF y se inclinó por la teoría del senador RP: “es más desalentadora la falta de franqueza de los funcionarios y científicos estadunidenses cuyos conflictos de intereses merecen mayor escrutinio” (https://on.wsj.com/3f855Uf). WSJ fulminó que AF “sabe algo sobre la investigación realizada en el Instituto de Virología de Wuhan porque los dólares de los contribuyentes ayudaron a financiarla”.

Pareciera que un sector muy importante de Estados Undidos está adoptando las tesis perturbadoras de Nicholas Wade (NW), anterior periodista de The New York Times, quien pondera en el muy prestigiado Boletín de los Científicos Atómicos sobre “El origen del Covid: ¿quién abrió la caja de Pandora en Wuhan?” (https://bit.ly/3740qyv).

La tesis nodal de NW clama que dos de los principales virólogos, Ralph Baric y ShiZheng-li, desarrollaron un “método para la ingeniería del coronavirus de los murciélagos con el fin de atacar a las otras especies”, lo cual, a su juicio, fue “financiado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID), que forma parte del US National Institutes of Health (NIH)”.

No hay nada nuevo sobre las investigaciones de las armas biológicas, en especial, en el Fort Detrick en EU (https://bit.ly/3lkbY9b), pero no queda claro si el Covid-19 se trató de un accidente, que suele ocurrir, o fue un deliberado trasplante neomalthusiano.

Queda mucho menos claro por qué China supo manejar mejor la pandemia que Estados Unidos que, a final de cuentas, fue de los países más flagelados per cápita y donde azota ahora sin piedad la variante delta. Lo que deja en el tintero una perturbadora pregunta: ¿cómo surgieron las más letales variantes delta y lambda?

www.alfredojalife.com

Alfredo Jalife-Rahme

Fuente: La Jornada