Banda Municipal concentra la obra de Gritón en un “acervo de voz viva”

La galería Banda Municipal, responsable de organizar el archivo Entender no basta, del pintor, muralista, escritor y activista Antonio Ortiz Gritón (1953-2024), no sólo reunirá su obra, sino que recuperará su espíritu, dijo a La Jornada Aleida Pardo Hernández, directora del recinto, a propósito de la inauguración de la primera etapa del proyecto, que entre otras acciones pretende la realización de un documental sobre el artista mexicano.

Este acervo, de libre acceso, “convocará a las voces que formaron parte de su vida y legado. Aunque pensar en un archivo nos refiere de manera inmediata a fotografías, documentos o piezas pictóricas, que obviamente se van a reunir, nos interesa que sea un acervo de voz viva”, agregó la gestora cultural.

De acuerdo con la fundadora de Banda Municipal, la realización de entrevistas a personajes con quienes colaboró y convivió permitirá tener una noción más amplia de quien fue generador de infraestructura cultural. Además, será un pretexto para honrar su memoria. “Estos testimonios, que quedarán grabados, son una oportunidad para que otros proyectos, los de las personas involucradas con Gritón, también tengan una voz”.

El archivo facilitará, además de la realización de un documental que recupere la memoria y la esencia de quien participó en el activismo político y la pedagogía, hacer una línea del tiempo que identifique a los artistas con los que colaboró, las creaciones que realizó y las instituciones a las que apoyó, así como a las personas que han realizado algún estudio sobre su obra y figura.

Entender no basta, de acuerdo con Pardo Hernández, explicará el quehacer y el carácter de un personaje “omnipresente” que tenía un compromiso por la vida. Dejará testigo de sus apariciones y acciones, pues “mientras exponía en un museo, al mismo tiempo estaba con nosotros en la galería, o tocando música en la noche. Al día siguiente estaba en una protesta apoyando el movimiento zapatista”.

Algo es seguro, todo lo que se recupere conducirá a un solo camino: el amor de Gritón y su necesidad de una sociedad más justa. Este archivo “de voz viva” invita, a quienes hayan trabajado con él, a sumarse a este proyecto nombrado en honor a una de sus frases más personales. Entender no basta, “no podemos nada más entender, sino actuar. Este acervo es un llamado a la acción, a que esto se siga sumando de historias”, agregó Pardo.

Desde este fin de semana y hasta la primera de septiembre, la galería mantendrá un montaje del pintor, en su nueva sede ubicada en Lucerna 27, en la colonia Juárez. Entre las piezas exhibidas destacan su colección de 43 acuarelas en memoria de cada estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa, desaparecidos en septiembre de 2014; los óleos Estudio sobre la resurrección I y II, y el acrílico Ninguna Ley le permite al Estado Mexicano: Secuestrar, torturar, asesinar o inhumar clandestinamente a una persona.

De acuerdo con Aleida Pardo, las actividades referentes a la obra de Gritón serán diversas e incluirán exposiciones que aún se encuentran en preparación. Sin embargo, anunció la presentación del Breve diccionario visual de náhuatl en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de Turín, Italia, Artissima, en noviembre.

“Para nosotras (las integrantes de Banda Municipal) es trascendental mostrar proyectos que hablan de la vena de Antonio Ortiz, comprometida con los pueblos originarios, con la pedagogía y el lenguaje.”

Compromiso incansable

Nacido el 24 de agosto de 1953 en la Ciudad de México, la trayectoria de Ortiz abarcó tanto la producción como el activismo, a lo que se sumó su profundo compromiso social e infatigable trabajo en la promoción y gestión cultural, por medio del cual apoyó y difundió a artistas.

Gritón, apodo con el que se le reconoció desde que su época de estudiante en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, falleció el 5 de diciembre de 2024, a los 71 años.

Además de su obra plástica, en 2002 fue fundador de la revista Réplica21 y en 2005 participó en la constitución del Museo Público de Arte Contemporáneo de Tlalpan. También apoyó movimientos sociales como el levantamiento zapatista de 1994, manifestaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, en 2014, y las movilizaciones relacionadas con los 43 de Ayotzinapa.

El espacio de Lucerna

La relación entre Antonio Ortiz y Banda Municipal surgió en 2023, luego de una serie de conversaciones entre el artista y las integrantes de la galería. Gritón tenía “gran interés en organizar la historia de su trabajo”, apuntó Pardo Hernández.

Un año más tarde, en 2024, el nombre del activista se integró a la galería; sin embargo, tras su fallecimiento, “nos reunimos con la familia, con sus hijos, Esmeralda y Silvestre, para explicarles la forma en la que estábamos trabajando con su padre, y si deseaban continuar”.

La interacción siguió, de tal modo que los herederos permitieron a la galería comenzar a formar el archivo de Antonio Gritón. “Nuestra tarea es promover a los artistas”. No obstante, agregó, ahora tienen una nueva responsabilidad: organizar su legado, a fin de permitir que las generaciones venideras lo conozcan. Por ello, indicó, su vínculo con las instituciones es trascendental, pues el tiempo de las personas y los proyectos son inciertos; sin embargo, “las instituciones siguen”.

Eder Torres

Fuente: La Jornada