El Instituto Nacional Electoral (INE) acumula casi dos meses de retraso en la entrega de la credencial para votar y, aunque ya reporta una “producción estable” y a partir de mañana (lunes) reducirá la promesa de entrega de 20 días a un máximo de 15 (seis más de lo habitual), no descarta sancionar a los contratistas por las eventuales fallas en la elaboración y distribución de las micas.
Así lo informó la dirección ejecutiva del Registro Federal de Electores, al detallar que la línea de producción, del primero de junio al 24 de julio, acumula 2.7 millones de credenciales y la entrega (en fábrica) de 2.6 millones, mismas que ya pasaron la etapa de control de calidad. Este fin de semana, 2.5 millones estaban registradas como “embarque para su distribución”.
La dirección ejecutiva –administradora del padrón electoral– argumentó que esta “gradualidad” ha ocurrido durante los anteriores cambios de proveedora (2007, 2009 y 2013). En el actual relevo, con el corporativo Cosmocolor, el contrato inició el primero de junio con una producción diaria de 2 mil credenciales y, para el 10 de junio, ya se había alcanzado el nivel requerido de 90 mil impresiones al día.
Sin embargo, miles de ciudadanos siguen a la espera de su credencial, porque no se ha podido abatir todo el “excedente acumulado”, como se denomina al rezago.
Una persona usuaria, a quien el 18 de junio le informaron que debía esperar un mes, recibió ayer el aviso de que su credencial “está en proceso de envío al módulo donde la tramitaste” y le sugieren volver a consultar “a finales de julio”.
Los datos de la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores muestran una revisión diaria del proceso para determinar si existen incumplimientos en los tiempos establecidos en las cláusulas del contrato y, eventualmente, imponer sanciones tanto a Cosmocolor como a la distribuidora Estafeta, ambas nuevas en esta actividad específica, pues la anterior empresa de mensajería, DHL, prestó el servicio de 2013 a 2026.
Para tratar de subsanar las afectaciones a la ciudadanía, la dirección ejecutiva recomienda que las personas llamen, de lunes a viernes, a Inetel (800 433 2000); desde Estados Unidos, al +1 (866) 986-8306, y desde otros países, al +52 (55) 5481-9897. Asimismo, el INE llamará a las personas cuyas credenciales ya estén listas para ser recogidas.
Esta semana se espera empatar por completo el tamaño de la demanda con la capacidad de producción y distribución y que, durante la primera semana de agosto, la promesa de entrega se regularice a un promedio de siete días en zonas urbanas y de 11 en las rurales o de difícil acceso.
La promesa de entrega establecida en el sistema es de nueve días naturales, incluso para lugares de difícil acceso, mientras en la Ciudad de México la disponibilidad de entrega en los módulos ha llegado a ser de tres días, inclusive.
El rezago se originó por una circunstancia administrativa, pues la anterior empresa (Veridos) concluyó su contrato y su último día de operaciones fue el 29 de mayo. Sin embargo, como ya no podía ampliar la producción, cuando llegó Cosmocolor, apenas a poner en marcha las máquinas, el rezago ya superaba las 400 mil credenciales y, para el 10 de junio, el acumulado ascendía a 645 mil 137.
En la sesión del pasado 20 de julio de la Comisión del Registro Federal de Electores, la consejera Carla Humphrey, presidenta de esa instancia, afirmó que los plazos de todo el proceso son “inaceptables” y que resulta insuficiente ofrecer a la ciudadanía apenas una pequeña reducción en la promesa de entrega, cuando el plazo ideal es de entre tres y cinco días naturales.
Advirtió que la demora, incluso de 30 y hasta 40 días, demuestra que la transición estuvo “mal planeada y pésimamente ejecutada”, evidenciando la incapacidad de los nuevos contratistas.
Fabiola Martínez
Fuente: La Jornada
