El Congreso Nacional Indígena (CNI) inició este sábado su Asamblea Nacional Conmemorativa por los 30 años de su fundación, en la Ciudad de México, donde advirtió que la situación de las comunidades originarias “está peor”, debido a las desapariciones, los asesinatos, el encarcelamiento de sus integrantes y el asedio “de los grandes intereses capitalistas”.
El organismo aseguró que sus demandas siguen siendo las mismas que hace tres décadas: “Respeto a la madre tierra, a la vida; a nuestros territorios, cultura, organización social, a nuestra lengua originaria, identidad y a nuestros autogobiernos”.
CNI denuncia violencia y despojo contra los pueblos originarios
En las inmediaciones de la sede del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), ubicada en avenida México-Coyoacán y tomada por la comunidad otomí desde hace seis años, María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, vocera del CNI, llamó a fortalecer la organización.
La representante sostuvo que es necesario “demostrar que a pesar de que nos están golpeando y acabando, estamos decididos a defender, a seguir permanentes para cuidar esta tierra y sus recursos naturales que nos dan vida”.
Frente a representantes de diversas comunidades originarias del país, entre ellas mixe, zapoteca, yaqui, purépecha, rarámuri, amuzga y maya, así como familiares de personas desaparecidas, Marichuy planteó la necesidad de sumar más integrantes.
Pidió que los pueblos se fortalezcan para evitar que, dentro de otras tres décadas, algunas comunidades hayan desaparecido. “Nos hagamos más fuerte, porque no queremos llegar a otros 30 años y que ya estemos por mitad, que los pueblos algunos ya están muriendo”, expresó.
Congreso Nacional Indígena
CNI cuestiona iniciativa de ley sobre derechos indígenas
Marichuy también se refirió a la iniciativa del gobierno federal de Ley de Derechos de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos, sobre la cual advirtió que podría limitar la autonomía de las comunidades para tomar decisiones.
“Viene precisamente a querer controlar la autonomía de toma de decisiones en nuestras comunidades, de decidirnos cómo cuidamos nuestras tierras, eso quieren porque saben que les estorbamos”, declaró.
En un pronunciamiento, el CNI resumió la situación de las comunidades originarias y afromexicanas en una palabra: “resistencia”.
La organización señaló como algunas de sus principales preocupaciones la discriminación, el capitalismo —al que calificó como “el mayor genocida”—, el despojo de tierras, “el desastre del campo”, el desplazamiento y el reclutamiento forzado.
También cuestionó el uso de nuevas tecnologías y la transición hacia energías que calificó como supuestamente limpias, al considerar que estos procesos aceleran la destrucción de la naturaleza y la concentración de la riqueza mundial en unas cuantas familias.
CNI recuerda tres décadas de organización y resistencia
La Asamblea Nacional Conmemorativa continuará este domingo y el lunes. Durante la jornada, el defensor Carlos Beas hizo un recuento de la trayectoria del Congreso Nacional Indígena, cuyo antecedente directo fue el Foro Nacional Indígena, celebrado en enero de 1996 en San Cristóbal de las Casas y convocado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN).
Beas explicó que los primeros 10 años del CNI estuvieron marcados por su formación, pero que a partir de 2006 comenzó una fuerte oleada de represión contra el movimiento, como ocurrió en el caso Atenco.
Sin embargo, señaló que el problema más grave se ha presentado desde 2007, cuando, además del hostigamiento de los gobernantes, apareció un nuevo actor que afecta las luchas de las comunidades: la delincuencia organizada.
Jessica Xantomila
Fuente: La Jornada
