Beirut. Israel capturó ayer el histórico castillo medieval de Beaufort, una fortaleza ubicada en una montaña estratégica para muchos ejércitos durante casi mil años al sur de Líbano, protegido por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), a pesar del alto el fuego vigente desde el 17 de abril. Este acto fue condenado por Francia, Alemania, Qatar y la Liga Árabe.
El primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, calificó la conquista como un “punto de inflexión decisivo”, y ordenó ampliar las operaciones militares más allá del río Litani y profundizar el control sobre zonas que estaban bajo influencia de Hezbollah, apoyado por Irán.
La fortaleza de Beaufort está ubicada en una elevación rocosa que domina el sur de Líbano y parte del norte de Israel. El lugar tiene una dimensión estratégica y simbólica, ya que sirvió como base a las fuerzas israelíes durante las dos décadas de ocupación del sur de Líbano, que terminaron en el año 2000.
Tras más de un cuarto de siglo, la bandera de Israel volvió a ondear en el castillo de Beaufort, un sitio construido durante la era de las cruzadas, cerca de Nabatiyeh, inscrito en la Lista Indicativa de Líbano del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 2019.
El ejército israelí sostuvo que la consolidación de la toma de este terreno estratégico significa un avance importante en la guerra entre Tel Aviv y Hezbollah, luego de días de ataques aéreos e intensos combates contra miembros del movimiento chiíta libanés.
Netanyahu señaló que la toma del castillo supone una etapa crucial en la ofensiva contra Hezbollah y ordenó “profundizar y expandir nuestro control sobre lugares que estaban bajo el control de Hezbollah”. “He instruido a las IDF (Fuerzas de Defensa de Israel) para expandir la incursión en Líbano”, afirmó en un video publicado en redes sociales.
Por su parte, Francia, Alemania, Qatar y la Liga Árabe, repudiaron la expansión de la invasión israelí y la calificaron como un “grave error” y una “escalada peligrosa”; hicieron un llamado a detener las hostilidades de inmediato, tras afirmar que la escalada es “una clara infracción de las normas del derecho internacional humanitario”.
El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) celebrará hoy una reunión de emergencia sobre la ampliación de la ofensiva de Israel en Líbano, tras la toma de la fortaleza medieval de Beaufort, informaron fuentes diplomáticas a la Afp.
La reunión fue solicitada por Francia, cuyo presidente, Emmanuel Macron, afirmó que “nada justifica la gran escalada en curso en el sur del Líbano” y pidió poner fin a los combates “de una vez por todas”.
Mientras, el ejército israelí asesinó a al menos doce personas en bombardeos contra Deir el Zahrani y Abbasieh.
El ejército israelí informó que abatió a 900 integrantes de Hezbollah desde el inicio del “alto el fuego” el 16 de abril, al tiempo anunció que un soldado israelí de 21 años murió ayer y cuatro resultaron heridos durante operaciones de combate en el sur de Líbano.
Desde el 2 de marzo hasta el 31 de mayo, el ejército israelí mató a 3 mil 412 personas e hirió a 10 mil 269, informó el ministerio de Salud libanés.
En tanto, la Federación de Sindicatos Laborales y Sanitarios del Valle de la Becá denunció que los asesinatos de trabajadores sanitarios libaneses alcanzan un “nivel peligroso” y acusó que estos ataques constituyen “una flagrante violación de todas las leyes y convenios internacionales”, informó Al Jazeera.
Al cierre de esta edición, trascendió que Estados Unidos propuso un plan para reducir las tensiones en Líbano, informó un funcionario estadunidense a Al Jazeera que agregó que el secretario de Estado, Marco Rubio, ha sostenido conversaciones separadas con el presidente libanés Joseph Aoun y Netanyahu para ayudar a aliviar la crisis.
Ap, Afp, Reuters, Sputnik y Europa Press
Fuente: La Jornada
