El largo plazo vs la inmediatez electoral

El maíz, frijol, arroz y trigo son los granos básicos que produce México, pero los inconvenientes descritos en el campo han colocado esa producción en riesgo.

La sequía, las dificultades para acceder a financiamiento, el cambio climático, la falta de tecnificación y de mayor infraestructura hídrica alcanzaron al sector primario nacional, de ahí que los productores constituidos en el movimiento #PorNuestroCampo encendieron las alarmas para llamar la atención de los candidatos presidenciales.

“No se trata de ser alarmistas, sino realistas” asevera el Presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur, César Galaviz, pues factores como la sequía histórica que enfrenta el país, y la inseguridad, han generado una situación “insostenible” en el campo mexicano.

Por su parte, en fechas recientes el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) advirtió sobre los impactos que la sequía tendrá, sobre todo, en la producción de maíz y azúcar, pues en lo que se refiere al primero estiman una disminución de 3.5 millones de toneladas, lo que llevaría a nuestro país a ubicarse como el principal importador de maíz a nivel mundial.

Tanto presidente de dicho organismo, Juan Cortina Gallardo, como su director,  Luis Fernando Haro, han sido enfáticos en señalar  la creciente dependencia de México de los granos importados de Estados Unidos, Argentina y Brasil, a lo que se suma la drástica disminución de otros productos debido a que el año pasado fue el más seco desde 1957.

Todo lo anterior resulta en que productores de todos los estados coincidan en que el sector “pende de alfileres”, por lo que se encuentran a la expectativa de que con el inicio de las campañas para la Presidencia de la República (el primer día de marzo) se den a conocer las propuestas para rescatar el campo por parte de los tres principales aspirantes.

La atención de aquellos que trabajan para producir los alimentos que consumimos, no son menores: En el campo ya no hay espacio para improvisaciones, y esperan de Claudia Sheinbaum, Xóchitl Gálvez y Jorge Álvarez Máynez planteamientos realistas que sienten las bases para políticas públicas con miras a 30, 50 y 100 años porque, de lo contrario, no habrá comida para todos.

El maíz, frijol, arroz y trigo son los granos básicos que produce México, pero los inconvenientes descritos en el campo han colocado esa producción en riesgo. Datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) han revelado que tan solo en 2023, México bajó la producción de maíz de 28 millones 80 mil toneladas a 25 millones 500 mil toneladas; es decir, una caída de 9.2 por ciento.

Rogelio García Moreno, Presidente de la Asociación Agrícola de Matamoros, advierte también que el agro nacional está en jaque, en medio de una tormenta perfecta que amenaza la producción, y que es responsabilidad de todos sin importar credos, filiación política o condición social, velar por nuestra soberanía alimentaria.

Otro dato que más preocupa al agro es que 82% de nuestras tierras dedicadas a la producción de alimentos depende de la lluvia, y la actual sequía amenaza directamente a los agricultores y las familias rurales, especialmente a los pequeños y medianos, cuyas cosechas están seriamente amenazadas para este 2024.

Es en este difícil panorama en el campo nacional en que se desarrolla el actual proceso electoral, el más grande de la historia de México, y los trabajadores del campo hacen votos porque el ruido político no desplace ni emplace la urgencia y seriedad que se requiere para atender los cinco puntos fundamentales para rescatar el agro:

Que la voz del sector se escuche; que exista apoyo económico al sector; que haya inversión para infraestructura de agua; que las decisiones del campo se tomen con fundamentos técnicos y científicos, y que todos tengan seguridad para trabajar.

Los gobiernos, legisladores, candidatos y candidatas y la sociedad en general tienen la última palabra.

MARIANA OTERO BRIZ

Fuente: El Heraldo de México