El grupo de actores culturales independientes, académicos e integrantes del “comité organizador del Festival Cultural Paseo del Pendón”, solicitó el derecho de réplica de lo divulgado ayer en La Jornada, respecto de su actividad programada para el 15 de agosto (que cancelaron ya).
Las agrupaciones señalan que el programa de actividades surgió en 2021 “como una respuesta de pueblos originarios” que consideraron “una fuerte omisión en la difusión del pasado indígena durante el periodo virreinal, el cual resulta crucial por ser el puente entre ambas realidades”.
El documento enviado a este medio consigna que tras documentarse la “participación de los pueblos originarios en lo que fue el principal festejo cívico virreinal de la Ciudad de México”, se planteó que era “un excelente tema de divulgación y punta de partida para desarrollar una reflexión al respecto”.
Por ello, argumentan, se decidió efectuar una “recreación histórica del Paseo del Pendón, a la cual se fue sumando en paralelo un programa de actividades artísticas y académicas”.
Detallan que los ejes de la labor en esta serie de actividades incluían “la recreación histórica como herramienta de divulgación pedagógica: dar a conocer un hecho histórico relevante de manera pedagógica mediante la reconstrucción de los fenómenos culturales, vestimentas, sonoridades y artes asociadas a dicha época, acercando la memoria e historia de la urbe de forma didáctica, accesible e incluyente a la ciudadanía directamente en el espacio público”.
El comité organizador se propuso visibilizar “la continuidad, permanencia y resistencia de los pueblos originarios y afrodescendientes: lejos de una visión estática o eurocéntrica del pasado novohispano, desde el inicio buscamos expresar rotundamente que los indígenas no desaparecieron con la Conquista castellana de 1521, así como destacar el papel decisivo de los barrios indígenas y las poblaciones de origen africano que articularon la vida cotidiana, económica y festiva de la ciudad”.
Otra línea fue la “divulgación del arte y la cultura virreinal: consideramos que el evento constituye una oportunidad inmejorable para que el público conozca y se apropie del patrimonio cultural originado en este periodo histórico. Por lo cual se invitó a colaborar a artistas de disciplinas relacionadas”.
Adujeron que el acto “también sirvió como punto de partida para el diálogo, discusión y debate académico riguroso sobre la importancia del pasado y su repercusión actual. Para lo cual se ha contado con la participación de estudiosos e investigadores”.
El esquema asumido por los organizadores se encaminó, dijeron, a la “apropiación y resignificación del pasado histórico por la cultura popular actual: (…) nuestro evento busca ser una invitación abierta para que los habitantes y visitantes de la Ciudad de México se apropien de su patrimonio cultural, transformando una antigua fecha ceremonial en un espacio vivo de convivencia cívica y apropiación del espacio público y democratización de la cultura”.
Por último, insistieron en el “estricto carácter ciudadano y cultural con absoluta independencia de grupos e intereses políticos: para evitar cualquier injerencia se establecieron, entre otras medidas, bases de participación claras que prohíben tajantemente la integración de grupos de esta naturaleza, el uso de símbolos, consignas o medios de carácter proselitista e ideológico, al igual que la apropiación y explotación del registro audiovisual producido en nuestros eventos, por parte de dichos grupos”.
Destacaron que en los contados casos en que identificaron intentos de uso de grupos e intereses políticos “tomaron las medidas a su alcance para evitarlo”.
El documento concluye que el Paseo del Pendón “no puede sucumbir ante intereses ilegítimos y nos comprometemos a redoblar los esfuerzos para continuar este proyecto a futuro en los espacios y medios más adecuados, los cuales comunicaremos oportunamente”.
Reyes Martínez Torrijos
Fuente: La Jornada
