Envía EU bombardero supersónico B-1 a Irán en el día 12 de ataques

Washington. El ejército de Estados Unidos lanzó ayer la duodécima ronda consecutiva de ataques contra Irán, en la que desplegó un bombardero supersónico B-1 y golpeó en la frontera con Irak un paso habitual para millones de peregrinos al recrudecer la ofensiva del Pentágono contra la nación islámica.

Antes, el presidente Donald Trump amenazó con destruir infraestructura crítica cada vez que Teherán dispare a barcos en el estrecho de Ormuz. En tanto, el principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que toda la región queda libre de guerra o todos los países se verán envueltos en el conflicto bélico.

La milicia hutí de Yemen, respaldada por Irán, reivindicó ataques a dos petroleros sauditas en el Mar Rojo. Más tarde Araba Saudita confirmó la ofensiva contra uno de sus buques.

El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) indicó que destruyó “instalaciones marítimas, depósitos de misiles y drones, puestos de vigilancia costera y sistemas de defensa aérea” de la república islámica. Axios reportó que se desplegó un bombardero B-1.

Trump, quien rindió homenaje a cuatro soldados caídos en la guerra al llegar sus restos a Delaware, afirmó en Truth Social: “cada vez que la República Islámica de Irán ataque un barco en el estrecho de Ormuz (…) Estados Unidos bombardeará y destruirá un puente o una central eléctrica, incluyendo aquellos ubicados cerca o dentro de la capital, Teherán”.

En respuesta, Qalibaf advirtió que “en una región donde no exportemos petróleo, nadie lo venderá. Si nuestra seguridad no está garantizada, ninguna infraestructura será segura, y la paz en el estrecho depende de la ausencia de fuerzas estadunidenses”.

El canciller iraní Abbas Araghchi aseveró que la doctrina de defensa de su país es la de “ojo por ojo”, mientras el mando castrense indicó que si atacan su infraestructura bloqueará todas las exportaciones petroleras procedentes de Asia y responderá contra las instalaciones petroleras, eléctricas, económicas y de gas en la región.

Al lanzar el Centcom sus oleadas hubo explosiones en las provincias de Hormozgán y Juzestán; en la localidad de Jask, Sirik, Ramshir, Manhshahr, Andaimeshk y Ahvaz, lo mismo que en una base militar en la ciudad costera de Bushehr.

Misiles también impactaron cerca de una terminal de pasajeros en Shalamcheh, con saldo de dos muertos. Esa localidad cercana a la frontera con Irak, entre Juzestán en la parte iraní y Basora en la iraquí, es ruta clave para millones de peregrinos chiítas que viajan anualmente a las ciudades santas de Nayaf y Karbala.

Kuwait activó sus defensas aéreas para interceptar drones procedentes de Irán.

La Guardia Revolucionaria iraní reportó que incendió un petrolero en Ormuz y señaló que impidió el paso de tres buques que pretendieron tomar la ruta omaní, “tentados por el ejército estadunidense”.

Los hutíes reivindicaron ataques a los petroleros sauditas Encelia y Layla en el mar Rojo. Más tarde, Riad reconoció la embestida al buque y que su tripulación se encuentra a salvo.

La organización británica de Operaciones de Comercio Marítimo declaró que un buque cisterna fue embestido a 130 kilómetros de la ciudad saudita de Al Shuqaiq. Posteriormente, cinco petroleros cambiaron de rumbo en el mar Rojo.

Reino Unido aprobó que Estados Unidos use sus bases para ataques contra Irán y retiró temporalmente a su personal diplomático en la república islámica.

Ap, Afp, Reuters, The Independent y Xinhua

Fuente: La Jornada