Querétaro, Qro. La artista multidisciplinar Galilea Alsacia Moya Ortega, mejor conocida como Gal, Cola de Borrega, es la creadora de la Fundación Se Asoman que tiene el objetivo de llevar murales gráficos literarios a espacios públicos dedicados a la lectura. Este proyecto en poco tiempo trascendió las fronteras del país, instalando en Colombia su obra gráfica con acompañamiento de la literatura como eje detonante.
Gal, Cola de Borrega, en conversación con La Jornada, detalla que el leit motiv de la Fundación Se Asoman es el acercamiento a las artes gráficas y fomento a la lectura “a través de todo tipo de medios, desde medios audiovisuales como películas o propuestas como los murales”. Explica que al inicio, la intención “era hacer criaturas que salieran de las bibliotecas y que llamen la atención”.
Así es como lo proponen a la Red de Bibliotecas quienes a su vez, a manera de contra propuesta, les indicaron que “sería más útil en lugares donde no hay nada”.
De esta manera, en los municipios serranos de Arroyo Seco, San Joaquín y Ezequiel Montes fueron sus primeros espacios para una intervención profunda. Advierte que “cuando vimos los espacios nos dimos cuenta que poner un mural en un lugar donde no hay baño no suena lo más adecuado, o lo más digno. ¿Cómo es que una persona va a querer leer si es que ni siquiera el lugar está adecuado para estar? Notamos que las bibliotecas fungen como guarderías, tomando en cuenta que en la Sierra Gorda se viven muchos procesos sociales muy distintos; las bibliotecas, aunque no sirvan para leer directamente, sirven como un refugio”.
Es por ello que “nos dimos a la tarea de que con el pretexto del mural, hacer que estos tres lugares mejoraran. Juntamos fuerzas de municipio, de empresas privadas, y generamos esta propuesta llamada Asómate a tu biblioteca. Todo lo que generamos en Se Asoman a lo largo del año, intentamos que se reinstalen en la Sierra Gorda para ayudar a las bibliotecas, apoyar estos pequeños espacios”.
El equipo de la fundación está integrado, además de Gal, por Teresa Alcántara, Clemente Clavio y Angelo Rodrigo. Estas ocho manos no solo dedican sus esfuerzos a los murales, también trabajan en proyectos editoriales, como el Bestiario. Encarnaciones de lo irresuelto, o libros infantiles y proyectos personales en el universo de las letras y las narrativas visuales.
Gal, Cola de Borrega, comparte que para llegar a estos murales de gran formato a manera de módulos variables, su colega Clavio tiene la idea de crear Se Asoman, “una propuesta modular en el que podíamos utilizar más bien fracciones chiquitas de grabado y acomodarlas de distintas maneras. A Clavio se le expande el mundo y dice: los murales pueden tener muchos tipos de configuraciones dependiendo de las diferentes arquitecturas donde se desee realizar una intervensión”.
Es así como en el Centro de Arte Emergente en Querétaro realizaron los tres primeros murales de su colección: un tlacuache, unas libélulas y una criatura mitológica llamada el Chan del Agua, inspirada en la tradición de la comunidad de Chichimequillas, el municipio de El Marqués. Esta obra les permitió también llevarlo a San Cristóbal de las Casas, Chiapas y Cancún. Gracias a la vinculación con la Fundación Invisibles Arte y Todos de Laura Lucía Serrano; llevaron a las ciudades de Bogotá, Manizales y Bucaramanga; talleres tanto a comunidades estudiantiles como barrios; instalando seis murales.
Las artes, un punto de equilibrio
Gal Cola de Borrega es egresada de la carrera de Humanidades y Producción de Imágenes (HyPI) de la Autónoma de Querétaro, y confiesa que acaba de encontrar un punto exacto donde puede balancear tres disciplinas, la ilustración, pintura y grabado. “Diferencío mi labor entre las plataformas o los públicos que pueden existir para cada una de estas disciplinas.
En ese sentido, la ilustración va más cerca al público que tiene interés por las artes digitales, por los nuevos medios, por la animación, por el cómic. Y ese tipo de público se encuentra en bazares, en redes sociales, en convenciones o congresos específicamente de dibujo. La pintura se puede encontrar en exposiciones, en catálogos o en otro tipo de áreas donde el público consume el arte.
En el grabado de gran formato, lo que mi fundación pretende, es acercar el arte a todos y a todas. El hecho de que un mural sea tallado entre varias personas, y entre varias personas que no están interesadas en el arte o que no tengan acceso al arte desde desde antes, ayuda a que ellos mismos se interesen, a que puedan entender que existen técnicas donde puedan reafirmar sus identidades.
Hemos tenido la oportunidad de trabajar con comunidades estudiantiles y con comunidades en riesgo, de barrios difíciles, todas estas cuestiones que son alejadas del mundo hegemónico, del mundo académico, pero que son necesarias, porque considero que el arte es una herramienta que dignifica”.
Gal Cola de Borrega recientemente realizó una de las portadas variantes del cómic Meow Order #2, así como del cómic Fear del artista Chuco Mendoza con gran aceptación en el fandom de los coleccionistas.
Demian Chávez, corresponsal
Fuente: La Jornada
