Los Mochis, Sinaloa. – Ya suman dos días sin operatividad debido a la presencia de integrantes de Guerreros Azules de Sinaloa, y el Gobierno Municipal de Ahome se ha visto seriamente afectado, y eso termina pegándole directo a la gente. Desde el bloqueo de accesos y el cierre de cajas en Tesorería, que impide el pago de predial, frena pagos de convenios, no hay elaboración de contratos, se frenan por completo los recibos y trámites, hasta la suspensión de atención en ventanillas y servicios básicos para el ciudadano de a pie.
La causa podrá ser justa, sí, pero el problema es que en el camino se están atropellando los derechos del resto de la ciudadanía. A dos días de estas acciones, los servicios dejaron de fluir: hay empleados apostados en los alrededores avisando a quienes llegan que “no hay fecha de apertura”, sin importar si son vecinos de unas cuadras o personas que tuvieron que viajar horas para llegar a Los Mochis a hacer un trámite que muchas veces no puede esperar.

Y ahí es donde viene el “justos por pecadores”: la presión no cae en quienes deben resolver el conflicto, sino en la gente que sólo busca pagar, regularizar, pedir un permiso, presentar un documento o recibir atención. Porque cuando se paraliza el palacio, se detiene la vida cotidiana de miles. Y eso, por más legítima que sea la inconformidad, también cuenta.
