Washington. El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán (CGRI) aseguró ayer que atacó tres barcos petroleros en “rutas no autorizadas” en el estrecho de Ormuz y tres embarcaciones vinculadas a Estados Unidos en “otras áreas”, en represalia por los bombardeos del Pentágono contra tres buques del país islámico ocurridos horas antes.
Washington justificó el bombardeo (ocurrido después de que el presidente Donald Trump desdeñara que el conflicto con la república islámica no se trata de una guerra) como respuesta a un ataque previo con misiles lanzado por Teherán contra dos buques de guerra estadunidenses desplegados en Medio Oriente, en el más reciente intercambio de fuego entre ambos países desde la reanudación de las hostilidades hace una semana.
Según el Departamento de Guerra de Estados Unidos, dos de los petroleros iraníes que fueron alcanzados en el golfo Pérsico –uno frente a la isla de Kharg y el otro cerca de Jask– quedaron “inmovilizados permanentemente”, mientras un tercer buque cisterna, que navegaba vacío en el golfo de Omán, fue destruido.
“Si disparan contra dos de nuestros barcos, les impondremos un costo económico aún mayor: destruiremos tres de los suyos”, amenazó el almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos en la región.
El portavoz de la Armada del CGRI, Alí Mohammadi, aseguró que “los ataques de Estados Unidos no han causado ni el más ligero problema para el dominio de la Marina de la Guardia Revolucionaria y el control de esta región”.
La agencia iraní Tasnim informó que la tripulación del petrolero iraní bombardeado cerca de la isla de Kharg sobrevivió y estaba siendo desalojada. No se difundieron detalles sobre los otros dos ataques.
Teherán advirtió que “si continúan las acciones maliciosas, la inseguridad y el acoso a los buques iraníes, así como el bloqueo naval, las arremetidas de las fuerzas armadas de la república islámica contra los buques militares estadunidenses en la región serán más duras que antes y podrían extenderse”.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, reviró: “si Irán dispara contra barcos estadunidenses, destruiremos y hundiremos sus petroleros. Lo único que tienen que hacer es no disparar” contra la Armada estadunidense, declaró en una publicación de X. “La flota de petroleros de Irán está indefensa: ese país no tiene Armada ni fuerza aérea. Nuestros aviones, barcos y submarinos pueden atacarlos a todos”, aseguró.
Pide Pezeshkian unidad ante presión económica
En este contexto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, llamó a la unidad entre gobierno y población frente a la presión económica de Washington.
Afirmó que la cohesión nacional es suficiente para “neutralizar” cualquier intento de crear discordia dentro del país y prometió que las medidas económicas de Estados Unidos, recientemente reforzadas, no obligarán a su gobierno a realizar cambios políticos abruptos que podrían provocar mayores disturbios.
El mes pasado, Estados Unidos anunció un “Día D económico” contra Teherán, el régimen de sanciones más duro de la historia de Washington, destinado a cortar todos los canales financieros que “sostenen al régimen iraní y al CGRI”.
En tanto, al intensificarse los combates terrestres entre las fuerzas gubernamentales de Yemen –respaldadas por Arabia Saudita– y los rebeldes hutíes –apoyados por Irán–, 64 personas murieron: 26 soldados, 31 combatientes hutíes y seis civiles, durante varias horas de enfrentamientos en el suroeste del país ayer, según informaron fuentes médicas y militares.
Estos decesos se suman a los 129 registrados el viernes.
Afp, Ap, Europa Press y Reuters
Fuente: La Jornada
