Líbano rechaza ser territorio de la disputa entre Irán y Hezbollah

Líbano. El presidente de Líbano, Joseph Aoun, instó ayer a Irán a dejar de interferir en su país, e insistió a Hezbollah, que es apoyado por Teherán, que la diplomacia es la única solución al conflicto con Tel Aviv, durante una entrevista con CNN.

“No es su trabajo interferir en nuestro país. Rechazo totalmente el comunicado porque nuestra gente es asesinada, nuestras casas son destruidas”, declaró el mandatario tras la emisión, antier, de una nota oficial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), en la que prometió que “no habrá calma en la región” hasta que Israel retire sus tropas de territorio libanés.

“Hezbollah debe entender que no hay otra solución que sentarse y hablar; no hay otra forma de salvar lo que queda que no sea por medio de la negociación y la diplomacia”, agregó.

En declaraciones por separado, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, instó al pueblo a anteponer el interés de su país.

Afirmó que Líbano “no debe seguir siendo un campo de batalla para otros”. Añadió que “somos el pueblo de una patria que se niega a servir de buzón para los mensajes de otros o de campo de batalla para sus guerras”.

El presidente del parlamento libanés, Nabih Berri, un firme aliado de la organización chiíta que actúa como mediador en nombre del grupo, hizo eco de las exigencias de los combatientes.

En sus primeros comentarios desde que el acuerdo de alto el fuego fue anunciado, Berri manifestó que debería ser “completo e integral”, sin excepciones en tierra, mar y aire, y “sin arrasar y demoler todo lo que existe”.

La fuerza aérea israelí atacó distintas zonas del sur del Líbano, mientras que el ejército emitió nuevas órdenes de evacuación para nueve aldeas, incluida una que se había librado de gran parte de la destrucción y funcionaba como refugio para miles de personas desplazadas por las agresiones.

Las medidas obligaron a cientos de familias a huir de la aldea de Anqoun y de la zona de Aarnaya, en el borde de la comunidad de mayoría cristiana de Maghdoucheh, cerca de la ciudad portuaria sureña de Sidón.

En otros lugares, la gente comenzó a regresar a sus hogares para evaluar las secuelas de los combates entre las fuerzas israelíes y Hezbollah. Amplias zonas del sur libanés quedaron devastadas por la guerra.

Fue la primera vez que las tropas israelíes se retiraron de un área del sur de Líbano desde que comenzó a principios de marzo la más reciente guerra entre Israel y Hezbollah. Cascos azules de la Organización de Naciones Unidas y tropas libanesas estaban en una entrada de Dibin retirando escombros y abriendo carreteras.

Matan a 11 personas

Al menos 11 personas fueron asesinadas en nuevos ataques perpetrados por el ejército de Israel contra varios puntos del sur libanés, reportó el ministerio de Sanidad de Líbano.

Además, precisó que cinco de ellas, incluido un profesional sanitario de la organización Al Risala, murieron a causa de un embate contra la localidad de Zibdín, en el distrito de Nabatiyé, donde hubo dos personas heridas.

Las autoridades libanesas elevaron a 3 mil 558 los muertos y 10 mil 870 los heridos en su territorio a causa de ataques perpetrados por las fuerzas israelíes desde el pasado 2 de marzo.

Ap, Afp y Europa Press

Fuente: La Jornada