Camp David. El secretario de Estado estadunidense, Marco Rubio, calificó ayer como un “logro extraordinario” la creciente influencia que Estados Unidos ha conseguido sobre América Latina y el Caribe durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
“Por primera vez en 15 o 20 años, la inmensa mayoría de los países del hemisferio occidental están ahora encabezados por líderes y gobiernos pro estadunidenses. Es un logro extraordinario”, declaró durante una reunión del gabinete.
“Prácticamente en cada elección que se ha celebrado desde que usted fue elegido presidente, ha salido electa una persona que es pro estadunidense, y creo que ésta es una situación increíble”, añadió el funcionario dirigiéndose al mandatario.
A pesar de esta serie de “victorias” consecutivas, sólo 17 países, poco menos de la mitad de gobiernos de la región, son los que han mostrado alguna alineación con la políticas de Washington.
Del lado de la izquierda, sólo quedan dos potencias regionales, México y Brasil, mientras Colombia está a punto de ceder el poder al ultraderechista Abelardo de la Espriella.
El gobierno de Perú, encabezado por la derechista Keiko Fujimori, anunció su próxima incorporación al Escudo de las Américas, la alianza conservadora liderada por el magnate republicano que tiene el objetivo de “combatir al crimen trasnacional”, incluidos el narcotráfico y la trata de personas, informó el canciller Carlos Espá, durante un discurso pronunciado en el marco del inicio de su gestión.
Resaltó que una de sus prioridades será “la lucha frontal contra la inseguridad ciudadana y la corrupción”, así como profundizar las “excelentes relaciones con Estados Unidos, un socio, aliado y amigo estratégico”.
El canciller, quien antes fue funcionario en la embajada de Estados Unidos en Lima, destacó que Perú también va a “fortalecer la cooperación con los países vecinos y con (…) socios, aliados y amigos para combatir la criminalidad”.
Afp y Reuters
Fuente: La Jornada
