Entre las irregularidades detectadas durante la prueba de admisión a la licenciatura 2026 de la UNAM se encuentran el uso de teléfonos celulares, la presencia de personas que auxiliaban a los aspirantes, posible apoyo externo y de suplantación de identidad, de acuerdo con la Comisión Técnica de Personas Externas para la Revisión del Proceso.
En su primer informe, que presentó ayer, indicó que esto fue detectado por el modelo de supervisión de inteligencia artificial (IA) y verificación humana, lo que derivó en la cancelación de alrededor del 2 por ciento de los exámenes.
Señaló que los comportamientos observados permitieron suponer que las irregularidades “tuvieron orígenes multifactoriales y respondieron tanto a conductas individuales como a acciones concertadas desde la distribución de soluciones de los reactivos hasta ofrecimientos para responder los exámenes completos mediante el empleo de recursos tecnológicos”.
La comisión destacó que el estudio estadístico de los resultados de ingreso a la licenciatura de la UNAM entre 2021 y 2026 mostró cambios sustanciales: “En el conjunto de registros analizados para el periodo 2021-2025, aproximadamente 3.5 por ciento de las personas aspirantes obtuvo 100 o más aciertos, mientras en 2026 fue de 16.3 por ciento”. Asimismo, la proporción con 110 o más aciertos pasó de alrededor de 0.9 a 5.5 por ciento.
La plataforma para el examen en línea estuvo a cargo de la empresa regia Territorium Life, por una adjudicación directa por parte de la universidad nacional, sobre la cual no se ha informado por qué no se sometió a concurso ni quién tomó la decisión de firmar el contrato por más de 40 millones 700 mil pesos.
En el acuerdo signado se establecieron diversos requerimientos para la compañía cofundada por Guillermo Elizondo Ancer y Gerardo Sáenz González, entre ellos que el sistema contara con al menos un mecanismo de autentificación para verificar la identidad de los aspirantes de manera fiable, antes y durante los exámenes en línea.
También, la plataforma debía incluir la funcionalidad de recolectar y almacenar evidencias de la actividad en la pantalla de los aspirantes durante el examen, con la finalidad de facilitar la revisión del proceso.
Carlos Arámburo de la Hoz, integrante de la comisión, reconoció que hay evidencias de que se cometieron irregularidades en el examen en línea, que además sugieren que “no fueron únicamente situaciones individuales”, pero aún no “alcanzamos ese nivel” de decir con certeza quién y dónde.
En entrevista, resaltó también que desde principios del mes la UNAM ya ha hecho algunas denuncias en aquellos casos donde ha detectado algunas irregularidades.
Jessica Xantomila y Alexia Villaseñor
Fuente: La Jornada
