Manifestantes en Bolivia suspenden protesta sociales por el Año Nuevo Andino

La Paz. La celebración del Año Nuevo Andino con ofrendas a la Pachamama inició una pausa en las protestas sociales con un regreso lento a la normalidad tras la declaratoria de estado de excepción que ha puesto fin a más de 50 días de cortes carreteros que aislaron a La Paz y a otras regiones de Bolivia.

Miles de bolivianos acudieron la madrugada de este domingo a las montañas circundantes y a miradores en La Paz para recibir con las manos alzadas los primeros rayos del sol que según la cosmovisión andina llegan cargados de energía cósmica una celebración que se remonta a los antiguos pueblos prehispánicos y que coincide con el solsticio de invierno en el hemisferio sur.

El componente principal es una ofrenda a la Pachamama para agradecer por los frutos de la tierra. Un yatiri (chamán) vestido con traje típico oficia una mesa ritual con sahumerios y pone a arder en una pequeña hoguera para pedir buenos augurios para la salud, los cultivos y los negocios.

Esta vez el centro de la celebración no fue el antiguo pueblo arqueológico de Tiwanaku, a 60 kilómetros de La Paz y capital de la milenaria cultura del mismo nombre que floreció en el altiplano boliviano antes que los incas. Los cortes de carreteras antigubernamentales se levantaban poco a poco desde el sábado cuando el presidente Rodrigo Paz declaró estado de excepción en todo el país. La crisis social y la falta de combustible no ha frenado la tradición, pero si ha restado concurrencia.

“Con las manos levantadas atrapamos la energía que nos envía el sol y pedimos por la salud y la prosperidad, esta vez pedido paz y tranquilidad para el país y los bolivianos, tenemos que levantarnos de esta crisis”, dijo a The Associated Press Segundina Condori, de 55 años, dueña de una pizzería. “Esta tradición nos viene de los abuelos para pedir energía y fuerza. Es lamentable lo que pasa en el país, pedimos energía para salir de la crisis, es un nuevo comienzo”, dijo la chamana Juana López Canaviri desde un mirador en los cerros altos de la ciudad donde se han dado cita unos dos centenares de creyentes.

Una pausa en las movilizaciones

Uno de los mayores sindicatos rurales que protagonizó los cortes carreteros que asfixiaban a La Paz llamó la víspera a una pausa en el conflicto y ordenó el repliegue de los movilizados hasta la próxima semana para analizar la situación tras la declaratoria de estado de excepción. La pausa también permitirá participar de la celebración, dice un comunicado de la organización.

Poco antes de la celebración este domingo por la madrugada, la Asamblea Legislativa ratificó por mayoría el decreto que declaro estado de excepción.

Solo queda en pie de protesta el sindicato cocalero afín al ex presidente Evo Morales (2006-2019) a quien el gobierno acusa de instigar y financiar las movilizaciones para lograr “impunidad”, según autoridades, de una investigación judicial por el presunto abuso de una menor cuando era mandatario. El político de 66 años vive atrincherado en su feudo cocalero del Chapare desde 2024 y se ha negado a comparecer ante la justicia.

Las fuerzas del orden que desde el sábado despejan las rutas no han ingresado al Chapare donde el domingo persistían los bloqueos. Los sindicatos cocaleros mantienen el control de esa región donde también operan mafias ligadas al narcotráfico, según el gobierno y la policía.

Durante el conflicto, cientos de camiones quedaron atrapados en las rutas. Los camioneros pudieron regresar a casa la víspera. Los empresarios estiman las pérdidas en más de 2.000 millones de dólares y las ciudades quedaron desabastecidas de combustibles y alimentos complicando más la dura recuperación económica del país que afronta la peor crisis económica en cuatro décadas.

Los sindicatos iniciaron sus protestas con demandas sectoriales y salariales para exigir al gobierno de paz soluciones a la crisis a pesar de que lleva siete meses en el gobierno.

Ap

Fuente: La Jornada