El gobierno federal ha invertido más de 55 mil millones de pesos para la instrumentación de 21 planes de justicia y desarrollo regional para indígenas, en beneficio de más de 3 mil comunidades de 34 pueblos, además de 318 poblaciones afromexicanas en diversos estados.
De acuerdo con el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, con estas estrategias se atienden temas relacionados con tierras, territorio, agua, infraestructura, educación, salud, patrimonio cultural, fortalecimiento de lenguas indígenas, gobierno propio y bienestar común.
En un recuento, menciona que se han emitido siete decretos presidenciales para la restitución, reconocimiento y titulación de más de 12 mil 222 hectáreas de tierra como propiedad comunal tradicional a los pueblos yaqui, rarámuri, ódami y wixárika.
De igual manera, se han invertido alrededor de 20 mil millones de pesos para la construcción de 432 caminos artesanales y se prevén para este año 6 mil millones más.
A partir de 2025, se destinan a las comunidades originarias recursos de manera directa a través del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, lo que representó 12 mil 374 millones de pesos en beneficio de 20 mil 358 comunidades y localidades indígenas y afromexicanas de 70 pueblos en 28 entidades.
Este año, el monto aumentó a 13 mil 506 millones de pesos para 19 mil 718 comunidades.
Se cuenta, además, con el Programa de Apoyo a la Educación Indígena para garantizar educación, alimentación y permanencia escolar a niños, adolescentes y jóvenes.
En 2025 se contó con una red de mil 423 casas y comedores distribuidos en 23 estados, y este año se tiene programado ampliar los segundos con 41 más.
Una de las apuestas es rescatar las lenguas indígenas, particularmente aquellas con alto riesgo de desaparición. Con una inversión de 125 millones de pesos, se trabajará en 24 entidades con 64 lenguas y 71 variantes lingüísticas pertenecientes a 55 pueblos originarios.
Fuente: La Jornada
