Red de ‘huachicol’ marítimo usó buques con banderas de cuatro países para contrabandear

La red de huachicol marítimo utilizó para contrabandear combustible de Estados Unidos a México al menos ocho buques tanque con banderas de Chipre, Islas Caimán, Singapur y Panamá, y las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) consideran punto central el aseguramiento del buque Challenge Procyon, en Tampico, con aproximadamente 10 millones de litros de hidrocarburos en abril de 2025.

De acuerdo con información de funcionarios judiciales, el miércoles pasado durante la audiencia en la que se analizó y, posteriormente, se otorgó la vinculación a proceso en contra del ex contralmirante Fernando Farías Laguna, los representantes de la FGR aseguraron que la banda dedicada al huachicol marítimo inició sus actividades en 2019.

Las fuentes señalaron que durante la diligencia la defensa del ex mando naval cuestionó en qué fecha Farías Laguna se unió a la banda, y los agentes del Ministerio Público señalaron que en 2023. El equipo legal del acusado respondió que en ese año su cliente estaba en España.

Las pesquisas de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) arrancaron en abril de 2025, luego de que el buque Challenge Procyon fue asegurado, y autoridades federales desplegaron acciones simultáneas en Ensenada, Baja California; Guaymas, Sonora, y Tampico, Tamaulipas.

En los documentos, con base en los cuales la FGR obtuvo la orden de aprehensión, se señala que Challenge Procyon fue asegurado en Tampico con alrededor de 10 millones de litros de hidrocarburos, aunque otra cantidad igual ya había sido descargada y trasladada hacia empresas en varios puntos del país, entre ellos, San Luis Potosí.

De acuerdo con los registros judiciales, la FGR señaló que una vez que “el combustible es comprado en Estados Unidos, se importa a México para ser vendido a diversas empresas, entre las que se encuentran Marlaya, SA de CV (Jalisco) y Karina Melissa Guerrero Rodríguez (Tamaulipas), que comercializan petrolíferos bajo nombres comerciales. “Por lo anterior, se advierte que dicha distribución involucra a empresas comercializadoras y transportistas que venden el producto a un precio menor al del mercado y cuya conducta es realizada por medio de pedimentos de importación de gasolina y diésel clonados, para simular que los combustibles son de procedencia legal y que son reutilizados para realizar múltiples ventas; sin embargo, las notas señalan que el Sistema de Administración Tributaria (SAT) ha agregado diversos nombres a la lista de factureras (empresas fachada), entre ellas, algunas pertenecientes al rubro gasolinero, tal es el caso de Tecnología en Enersolidos, SA de CV, por emitir comprobantes fiscales sin contar con activos, personal, infraestructura o capacidad material para prestar los servicios que amparan los supuestos comprobantes”.

Gustavo Castillo García

Fuente: La Jornada