En su tradicional subasta Adicción Tribal, la firma Millon & Associés pone hoy a la venta en París alrededor de 54 lotes con bienes del patrimonio cultural mexicano. La empresa francesa espera recaudar unos 168 mil euros (más de 3 millones 375 mil pesos) por estas piezas.
Los objetos vinculados con nuestro país provienen de las culturas maya, olmeca, teotihuacana, mexica, chontal y totonaca, de las civilizaciones de Tlatilco (estado de México), Mezcala (Jalisco), Chupícuaro (Michoacán), así como de los estados de Colima y Nayarit.
Adicción Tribal reúne 277 lotes, entre los que destacan objetos de África, Europa y América, continente del que provienen creaciones de Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras y Perú.
Con el precio estimado más alto en la subasta (40 mil euros), se ofrece en esta venta la teotihuacana Máscara de culto de dignatario con mirada introspectiva, realizada en piedra caliza verde pálido y fechada entre los años 450 y 650. Según el dictamen de la subastadora, en ésta se observa que “la representación del rostro humano alcanza una perfección formal basada en el equilibrio y la proporción”.
Como parte de los bienes relacionados con México mejor valuados, con 12 mil euros cada uno, se encuentran los siguientes: la olmeca Máscara de dignatario con expresión vigorosa (900-550 antes de nuestra era); Chicomecóatl, diosa azteca del maíz y la abundancia (1200-1521), y la maya Hacha doméstica con cabeza de iguana estilizada (600-900).
De Veracruz se oferta la llamada Importante estatua, una representación de un señor en la plenitud de su vida con el cinturón de un jugador de pelota. Fechada entre los años 200 y 700, Millon espera recibir por esta pieza al menos 7 mil euros.
Un vaso maya de terracota, decorado con una banda de glifos, que representa a los héroes gemelos del Popol Vuh, fechado entre los años 550-950, tiene una cotización similar. También por unos 7 mil euros está a la venta un vaso maya que muestra a un sacerdote sosteniendo un venado; la pieza incluye la imagen de dos grandes vasijas asociadas con ofrendas o el consumo ceremonial de cacao.
El catálogo de Adicción Tribal consigna que las piezas provienen de varias colecciones, de entre las que destaca la del francés André Martínez, hijo de inmigrantes españoles y quien desarrolló una “distinguida carrera internacional en la banca de inversión”.
En 1970, según la descripción, “descubrió el arte de la América precolombina y este encuentro le pareció una revelación. No el capricho de un coleccionista adinerado, sino la elección de una mirada perspicaz: la de un hombre que reconoce, en estas piezas de terracota elaboradas hace más de dos milenios, algo que le es propio.
“Las piezas de terracota del occidente de México –Colima, Nayarit, Veracruz– lo atraían por su presencia carnal, su manera de mantenerse erguidas en el silencio de las vitrinas, como antaño lo hacían en rituales y ofrendas.”
Reyes Martínez Torrijos
Fuente: La Jornada
