Francia evalúa daños tras protestas del sábado: al menos mil 800 detenidos y mil 500 comercios destruidos

Francia evalúa este domingo los daños causados la víspera por los violentos disturbios y saqueos a gran escala desencadenados en el marco de las protestas contra el encarecimiento de la vida, que dejaron un saldo de al menos mil 800 detenidos.

El caos, calificado de “sin precedentes” por las autoridades, aumentó la presión sobre el presidente de centroderecha Emmanuel Macron, que en las últimas semanas también ha enfrentado manifestaciones estudiantiles.

La convulsión se produce a seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, con Macron fuera de la contienda por límite de mandatos y la ultraderechista Marine Le Pen encabezando los sondeos.

Al menos “mil 800 personas fueron arrestadas y se están llevando a cabo investigaciones para identificar a los autores de estos actos y poder llevarlos ante la justicia”, declaró el domingo en X el ministro del Interior, Laurent Nuñez.

La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, propondrá el martes una comisión parlamentaria para investigar los disturbios y saqueos, así como la actuación de las fuerzas de seguridad, cuestionada por la oposición y varios alcaldes.

En París, donde la policía informó de un récord de 855 detenidos, las calles estaban llenas de restos calcinados de las barricadas erigidas por los manifestantes con bicicletas, contenedores de basura y otros materiales.

Afp/El alcalde de Niza, Eric Ciotti, observa un establecimiento dañado en la avenida Jean-Médecin, en Niza (sureste de Francia), el 18 de octubre de 2026, tras unas protestas a escala nacional contra el alto costo de la vida.

En varias zonas, se veían vidrieras destrozadas y carcasas de autos incendiados.

La vicealcaldesa de París Lamia El Aaraje lamentó el domingo “un nivel de violencia que, creo, nunca habíamos visto”.

El presidente Macron pronunciará un discurso a las 18:00 GMT, tras reunirse con el primer ministro y otros miembros del Ejecutivo.

En la capital y en varias ciudades, como Marsella, Burdeos, Niza y Estrasburgo, decenas de negocios fueron saqueados por jóvenes enmascarados durante las manifestaciones, que se habían convocado a nivel nacional contra la inflación y el alto costo de la vida.

Al menos mil 500 comercios resultaron dañados en todo el territorio, según la Federación de Comercio y Distribución.

La violencia tuvo lugar al margen de una jornada de movilización nacional contra la carestía de la vida, que reunió entre 550 mil y 800 mil personas, según las autoridades y la principal central sindical francesa, la CGT, respectivamente.

La policía utilizó gas lacrimógeno y cañones de agua contra los manifestantes, que lanzaron proyectiles y dispararon fuegos artificiales.

Un joven de 17 años perdió una mano en la sureña Saint-Étienne por la explosión de una granada lanzada por las fuerzas de seguridad.

Mujtaba Rahman, analista del centro de estudios Eurasia Group, dijo en X que la concentración del sábado “no fue una protesta política en el sentido estricto” y que “la mayoría de las verdaderas manifestaciones contra los altos precios del combustible y las deficiencias del sistema educativo fueron pacíficas”.

A su juicio, “la violencia provino de un sector marginal de la extrema izquierda”, mientras que los saqueos “fueron obra de pandillas oportunistas de los suburbios empobrecidos”.

“Todo esto son buenas noticias para Marine Le Pen”, sentenció.

Afp/ Un perito forense examina la oficina de turismo de Lyon, incendiada un día después de los disturbios y saqueos que siguieron a una protesta nacional contra el “alto costo de la vida”, en Lyon, en el centro-este de Francia, el 18 de octubre de 2026.

Afp

Fuente: La Jornada